.
EL UNIVERSAL

martes 24 de agosto de 2010  10:57 AM

Londres.- Un grupo de científicos halló que la vitamina D influye sobre más de 200 genes, incluidos algunos relacionados con el cáncer y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, un descubrimiento que muestra cuán grave puede ser la deficiencia de esa sustancia en el cuerpo.

En todo el mundo, alrededor de 1.000 millones de personas padecen deficiencia de vitamina D y los expertos británicos y canadienses indicaron que las autoridades de salud deberían considerar la recomendación de suplementos para aquellos en mayor riesgo, reseñó Reuters.

“Nuestro estudio muestra bastante drásticamente la influencia de amplio rango que la vitamina D ejerce sobre nuestra salud”, dijo Andreas Heger, de la Oxford University, quien dirigió el estudio.

La vitamina D afecta nuestro ADN a través de algo llamado receptor de vitamina D (VDR por su sigla en inglés), que se une a zonas específicas del genoma humano. El equipo de Heger identificó esos lugares y halló más de 200 genes que se ven directamente influenciados.

La deficiencia de vitamina D es un factor de riesgo conocido de raquitismo y algunas evidencias sugieren que aumentaría la susceptibilidad a enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoidea y la diabetes tipo 1, además de a ciertos cánceres e incluso la demencia.

Con esto en mente, el equipo observó las regiones asociadas con las enfermedades en el mapa genético, para ver si tenían mayores niveles de VDR y hallaron que así sucedía en las zonas ligadas a enfermedades autoinmunes comunes, como la esclerosis múltiple, la diabetes tipo 1 y la enfermedad de Crohn.

Lo mismo se verificaba en regiones vinculadas con cánceres como la leucemia y los tumores colorrectales.

eluniversal.com
.

.
El diario Clarín nos ofrece una serie de recomendaciones para vivir mejor en el que aconsejan además de cambiar nuestro menú por opciones más sanas, evitar el estrés y el tabaco

Hoy en día el avance de las ciencias ha permitido mejorar nuestra calidad de vida. No obstante, aún no se encuentra la cura para diversas enfermedades. Entre ellas el cáncer. Es por eso que los científicos se han propuesto a estudiar la relación que existe entre nuestra alimentación y los riesgos de desarrollar esta enfermedad.

De este modo, los investigadores han encontrado que algunas comidas pueden tener una función protectora contra el cáncer, como por ejemplo las frutas y las verduras. “Según un informe que se presentó en Santiago de Chile, en el último Congreso Latinoamericano de Nutrición, el 35% de las muertes por cáncer en general se pueden atribuir a la dieta, así como el 90% de los efectos preventivos en el cáncer colorrectal”, señala el periódico argentino.

Aquí, las diez claves para tener la alimentación como una aliada para reducir la probabilidad de tumores.

EVITE LAS GRASAS
Tan solo en América Latina más de 124.000 personas han desarrollado esta enfermedad en solo un año según informa el último congreso de la Sociedad Europea de Oncología, siendo una de las principales causas el sobrepeso originado por el consumo excesivo de grasas

“La obesidad genera desórdenes metabólicos relacionados con hormonas que participan en el desarrollo de varios tipos de cáncer, como el de estómago, esófago y mama”, señala José Lastiri, oncólogo del Hospital Italiano y secretario de la Asociación Argentina de Oncología Clínica.

BAJE EL CONSUMO DE AZÚCAR
El ginecólogo y patólogo Horacio Limongelli, coordinador del Programa Educacional sobre el Cáncer recomienda preferir los azúcares naturales (como los de las frutas), limitar las bebidas gaseosas y comer postres o dulces sólo un par de veces por semana, y en porciones pequeñas. De acuerdo al doctor, aunque los azúcares refinados no están directamente relacionados con el riesgo de cáncer sí lo están con el origen de la obesidad.

DÍGALE NO A LA CARNE ROJA
Además Limongelli sugiere incorporar a nuestra dieta más pescado, fuente rica en ácidos grasos omega 3 y 9 y dejar de lado las carnes rojas, pues al igual que el azúcar refinado su consumo excesivo es dañino para nuestra salud. Asimismo aconseja no cocinarla demasiado y quitarle la grasa.

Por otro lado, Marcela Leal, directora de la carrera de Nutrición de la Universidad Maimónides, indica que lo recomendado es consumir tres veces por semana pescado y solo una carne vacuna, en lo posible al horno o hervido.

APRENDA A COCINAR SUS COMIDAS
Cuando los alimentos se cocinan a temperaturas altas sobre una llama abierta, como el asado al carbón o a la parrilla, se modifican las moléculas de la carne y se generan así hidrocarburos aromáticos que son cancerígenos. No obstante, el doctor Lastiri aclara que esto no significa que esté prohibido comerse un buen asado de vez en cuando, pero aclara que es preferible optar por la moderación y evitar sobrecocer las carnes ya que es nocivo para nuestro organismo.

CUIDADO CON LOS ALIMENTOS PROCESADOS
Los jamones, los tocinos y cualquier alimento ahumado que utilice para su elaboración y conservación preservantes, están prohibidos. Esto debido a que a estos productos se les suelen agregar nitritos y nitratos que son elementos contaminantes, además de ser causante de la obesidad. Además son riesgosos por su método de cocción. “Su consumo debe ser ocasional, en reuniones o situaciones esporádicas”, indica la nutricionista Leal.

ALÉJESE DEL ALCOHOL
Según la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO), el alcohol eleva el riesgo de cáncer bucal, de laringue, de esófago, pecho, mama, colón e hígado. Si bien no se sabe exactamente por qué, los científicos creen que se debe a la exposición a químicos que se producen cuando el alcohol se metaboliza en el cuerpo. La ASCO recomienda limitar el consumo a una bebida alcohólica por día para las mujeres, y a dos para los hombres. Las medidas que da como indicación son 355 cm3 de cerveza, 150 cm3 de vino o 45cm3 de licor.

CONSUMA MÁS FRUTAS Y VERDURAS
María Victoria Cáceres, jefa de Nutrición de la Clínica Olivos, explica que “en el cuerpo tenemos millones de moléculas de oxígeno. A las que se vuelven inestables y peligrosas se las denomina radicales libres, y llegan a atacar sus cromosomas. Cuando esto ocurre, las células pueden empezar a multiplicarse en forma descontrolada y es así como se inicia el cáncer. Las plantas tienen capacidad de producir compuestos moleculares que actúan como escudos para protegerlas de estas moléculas salvajes del oxígeno: son los antioxidantes”.

Leal agrega que estos alimentos: “son la principal estrategia dietética para reducir el riesgo de cáncer”. Algunos de los más conocidos son los que contienen altas dosis de beta-caroteno, como por ejemplo la zanahoria y el licopeno, presente en el tomate.

Además, las plantas contienen fitoquímicos, otras sustancias que son protectoras. Las crucíferas, como el brócoli y la coliflor y las de la familia allium entre las que se encuentran el ajo y la cebolla tienen compuestos que generan distintos beneficios en el organismo con un mismo resultado, reducir el riesgo de cáncer. Todos los especialistas coinciden: hay que incorporarlos a la dieta, cinco porciones por día de frutas y verduras, de distintos colores.

AUMENTE SU CONSUMO DE FIBRAS
“Su alto consumo disminuye el riesgo de cáncer colorrectal, porque reduce la cantidad de tiempo que los desechos –que a menudo tienen sustancias cancerígenas– viajan a través del colon”, señala Cáceres. También se observó que los alimentos ricos en fibra reducen los niveles de estrógeno y de testosterona, con efectos protectores de los cánceres de mama y colon. Se pueden incluir en la dieta en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.

PREFIERA LOS LÁCTEOS DESCREMADOS
La leche es básica para nuestra alimentación diaria. Sin embargo, según explica el doctor Lastriti, se debe preferir los descremados para evitar agregar grasas a nuestra dieta. “De ningún modo hay que suspenderlo”, añade. Leal además agrega que “sus nutrientes, como el calcio y la vitamina D, son efectivos contra el cáncer colorrectal”.

NO LE DÉ MUCHO VALOR A LOS SUPLEMENTOS VITAMÍNICOS

Lastiri afirma que su aporte no es significativo. El especialista insiste en un consejo que puede ser la síntesis de todas las recomendaciones: “No es necesario convertirse en un vegetariano estricto sino, como en todo, evitar los excesos. Hay que cambiar los hábitos y seguir una dieta balanceada”.

elcomercio.pe

HBL E.U.A: Piel Normal a Grasosa

Las verduras de hoja verde pueden prevenir la diabetes

Written by post on August 21st, 2010 in Nutricion.

.

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS)

Una mayor ingesta de verduras de hoja verde, como la lechuga o las espinacas, podrían reducir significativamente el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2, según ha determinado una investigación de la Universidad de Leicester, en Reino Unido y publicada en la edición ‘on line’ de British Medical Journal.

La directora del estudio, Patrice Carter, ha afirmado que es necesario realizar más investigaciones sobre el potencial beneficio que aportan este tipo de vegetales.

Actualmente, es conocido que una dieta rica en fruta y verdura ayuda a reducir el riesgo de cáncer y enfermedades cardíacas, pero la relación con la diabetes no estaba todavía muy clara.

Los investigadores se han remitido a un estudio anterior que señalaba en 2002, el 86 por ciento de los adultos de Reino Unido consumían menos de las cinco raciones diarias recomendadas al día y el 62 por ciento menos de tres. Este estudio afirmaba que “se estima que un consumo inadecuado de fruta y verduras pudo llevar a 2,6 millones de muertes en el año 2000″.

El equipo de Carter ha revisado seis estudios, en los que participaron cerca de 220.000 personas, centrados en la relación del consumo de frutas y verduras y la diabetes tipo 2.

Los resultados han revelado que comer una ración y media extra de estas verduras al día puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en un 14 por ciento. Sin embargo, comer más frutas y verduras no afecta a este riesgo de una manera significativa. Tan solo un pequeño número de estudios se han incluidos en este análisis por lo que el beneficio de las frutas y verduras en conjunto pueden hacer quedado oscurecidos.

La investigación concluye que las frutas y verduras pueden prevenir enfermedades crónicas debido a su contenido en antioxidantes y además, los vegetales de hoja verde tienen un alto contenido en magnesio lo que contribuye a la reducción de la diabetes tipo 2.

En un artículo que acompaña al estudio, el profesor Jim Mann de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda, se muestra precavido ante el estudio y recuerda que “incrementar la ingesta de frutas y verduras no debe considerarse una receta mágica”, aunque sí aconseja que las verduras de hoja verde sean una de las cinco raciones de fruta y verduras del día.

El experto afirma que dado el limitado número de estudios, “sería demasiado pronto relacionar una reducción del riesgo, aunque sea pequeña, con el consumo de verduras, así como demasiado pronto para una conclusión acerca de las verduras de hoja verde”.

europapress.es
.

Muchos pacientes se niegan al chocolate como medicina

Written by post on August 14th, 2010 in Nutricion.


.

Un estudio encontró que la gente prefería las pastillas a los dulces ricos en antioxidantes para disminuir la presión arterial

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

JUEVES, 12 de agosto (HealthDay News/HolaDoctor) – Suena como una fabulosa receta, pero un nuevo estudio encuentra que muchos pacientes cardiacos no están muy conformes con tomar chocolate como medicina.

Investigadores australianos descubrieron que los pacientes preferían con más frecuencia tomar pastillas aburridas en lugar de chocolate rico en antioxidantes para ayudar a controlar su presión arterial.

“Cincuenta gramos de chocolate negro [alrededor de una barra de chocolate de tamaño medio] que contiene 70 por ciento de cacao al día era menos aceptable que una pastilla de extracto de tomate o placebo”, señaló Karin Ried, coautora de una carta que aparece en la edición del 12 de agosto de BMJ.

Por lo tanto, debido a que los pacientes no siguieron el régimen, “podría no ser práctico recomendar el chocolate como tratamiento a largo plazo para la presión arterial”, agregó. “Sin embargo, comer chocolate de vez en cuando o de manera regular puede tener propiedades beneficiosas para la salud”.

Varios ensayos clínicos han encontrado que los antioxidantes del chocolate negro pueden ayudar a reducir la presión arterial, incluido uno que encontró que hasta 30 calorías de chocolate al día podría ayudar (un poco más que un Kiss de Hershey).

“Sabemos que los flavonoides y los polifenoles [ambos antioxidantes] han sido capaces de disminuir la presión arterial, por lo que hemos dicho que tener un cuadrado de chocolate que contenga 70 por ciento de cacao [podría ser parte] de una dieta saludable”, dijo la Dra. Suzanne Steinbaum , cardióloga de prevención del Hospital Lenox Hill en Nueva York.

En el nuevo ensayo, publicado originalmente en 2009, Ried y colegas asignaron al azar a 36 personas para que recibieran 50 miligramos de chocolate negro “comercialmente disponible” (70 por ciento de cacao y 750 miligramos de polifenoles), una cápsula de extracto de tomate (con 15 miligramos del antioxidante licopeno) o un placebo diario durante ocho semanas.

El extracto de tomate contenía niveles de antioxidantes “equivalentes a cuatro o cinco tomates de tamaño mediano”, dijo Ried, mientras que las cápsulas de placebo “contenían principalmente aceite de soja”.

Aunque el chocolate negro tuvo un efecto más beneficioso sobre la presión arterial que el extracto de tomate o el placebo, muchos participantes no encontraron a este convite sabroso.

Aproximadamente la mitad de los participantes del grupo de chocolate “encontraron difícil” comer esta cantidad de chocolate todos los días, mientras que el 20 por ciento “la consideró como una opción de tratamiento inaceptable a largo plazo”.

Sin embargo, los participantes no tenían ningún problema con tomar una pastilla diaria.

Los resultados parecen contradictorios al creciente tamaño de la cintura que se observa en todo el mundo, pero Ried cree que podría haber una razón para las reacciones.

“Hay algo sobre consumir un alimento de forma voluntaria o tener que comerlo todos los días durante un período de 12 semanas”, apuntó. “En particular, medio cuadrado de chocolate negro [50 gramos] no es una cantidad insignificante. Los participantes de nuestro ensayo reportaron un sabor fuerte y preocupaciones sobre el contenido de grasa y azúcar como razones para la no aceptación del chocolate como una opción de tratamiento a largo plazo”.

Además, podrían existen otras razones y opciones.

“Personalmente, no puedo comer sólo 30 calorías de chocolate”, dijo Marianne Grant, dietista registrada y educadora en diabetes certificada del Centro de Educación de la Salud Coastal Bend del Centro de Ciencias de la Salud de Texas A & M en Corpus Christi. “Esto no subraya el efecto de los antioxidantes. Tal vez si pudiéramos asignarlos a otras cosas que podrían ser mejores”.

“Éste es otro estudio que dice que el chocolate negro ayuda a reducir la presión arterial, pero en realidad no debería considerarse como un medicamento”, concluyó Steinbaum.

healthfinder.gov

.

El tomate, consumo moderado ante dolencias articulares

Written by post on August 13th, 2010 in Nutricion.

.

Por su particular composición, su consumo frecuente no resulta indicado en personas sensibles que sufren dolencias articulares

¿Es conveniente comer tomate cada día ahora que está de temporada? El tomate es un vegetal propio de la región mediterránea y de su gastronomía, y su consumo es abundante durante los meses de verano por ser su temporada natural de cultivo. Fresco, resulta idóneo para degustarlo en ensalada, como ingrediente de sopas, gazpachos y zumos, y los excedentes se emplean para elaborar salsas de las que se pueda disponer el resto del año. Se trata de una planta de la familia de las solanáceas, y por su particular composición conviene que las personas que sufren dolencias articulares no lo tomen a diario.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 5 de agosto de 2010

Tomate y mal de articulaciones

La dieta resulta un factor a considerar en la etiología de la artritis. Hay alimentos que por su particular composición favorecen la inflamación, lo que empeora el molesto dolor. Entre ellos se encuentran los vegetales de la familia de las solanáceas (Solanaceae) cuyo consumo puede afectar a la artritis de forma negativa en personas sensibles. Esta familia incluye el tomate (Lycopersicon esculentum L.), la patata (Solanum tuberosum L.), la berenjena (Solanum melongena L.), el pimiento (Capsicum sp.), la planta del tabaco (Nicotiana tabacum L.) y otras reconocidas por su toxicidad como la mandrágora y la belladona. Todas ellas tienen en común su contenido en alcaloides tóxicos y uno de ellos, la solanina, es la sustancia más reconocida. Estos glicoalcaloides tienen una función relevante en el desarrollo y protección de las plantas al defenderlas contra hongos, bacterias y parásitos.

En el organismo humano la acumulación de glicoalcaloides tóxicos afecta a las colinesterasas, grupo de enzimas encargadas de controlar, entre otros, los procesos de inflamación celular. Estas enzimas descomponen el neurotransmisor acetilcolina, y esta reacción es necesaria para que ciertas neuronas en el sistema nervioso vuelvan a su estado de reposo después activarse. La inhibición de dichas enzimas se asocia por tanto con espasmos musculares, debilidad, dolor y rigidez músculo-esquelética, y podría explicar el malestar articular en personas que sufren de artritis. Aunque la mejora genética ha reducido la presencia de estos tóxicos naturales en los vegetales de esta familia, su consumo frecuente y en abundancia no resulta indicado para personas sensibles a este mal.

Otra teoría que se baraja para explicar la afectación de estos vegetales en los trastornos articulares es que las solanáceas contienen un metabolito muy activo de la vitamina D3. En las personas afectadas, la acumulación de este compuesto puede causar calcificaciones en los tejidos blandos (riñones, pulmones, tendones, ligamentos…) por exceso de calcio al ser desviado de los huesos.

Estos glicoalcaloides son más abundantes en las zonas verdes de dichos vegetales, por lo que siempre convendrá evitar estas partes. Asimismo, es determinante recolectar los vegetales cuando estén maduros y almacenarlos de manera apropiada para que no reverdezcan, ya sean en lugares oscuros, frescos y protegidos de la luz del sol. Con la cocción se reduce hasta en un 50% la concentración de alcaloides, si bien, puede no ser suficiente para individuos sensibles.

Temporada de prueba

Una manera de comprobar el grado de sensibilidad hacia el tomate y el resto de hortalizas solanáceas es evitar su consumo durante una temporada. El tabaco forma parte de esta familia vegetal, por lo que abstenerse de fumar reportará también beneficios.

El verano es la época de mayor producción natural de muchos de estos vegetales (tomate, pimiento, patatas frescas…). La propuesta es abstenerse de comer durante esta temporada dichos vegetales y comprobar si se observa algo de alivio articular u otros problemas relacionados como la gota. Puede resultar difícil porque son innumerables las recetas sencillas y populares que incluyen estos alimentos: ensaladas, gazpachos, zumos, patatas cocidas, purés, en tortilla, etc.

Si la persona es sensible a los alcaloides de estos vegetales, mejorarán sus molestias articulares al omitir estos vegetales de sus menús o bien al ser muy comedido con su consumo.

TOMATE Y CEFALEAS

En diversas hortalizas se detectan aminas, como la serotonina y la tiramina en el tomate y las berenjenas, y la histamina en las espinacas. Estas sustancias tienen capacidad de provocar reacciones alérgicas o migrañas en personas hipersensibles, lo que invita a asociar su consumo con la aparición o el mantenimiento de los síntomas. No obstante, habrá que realizar un exhaustivo examen clínico y dietético, según el caso, para descartar el origen de los síntomas y con el fin de no hacer la dieta más estricta de lo necesario.

consumer.es

.

Slow food: comer despacio está de moda

Written by post on August 9th, 2010 in Nutricion.

.

El movimiento “Slow food” o comida lenta cumple sus bodas de plata y renueva su compromiso con el ritmo vital meditado, la gastronomía identitaria y la agricultura ecológica

Hace veinticinco años la figura de un caracol sirvió al sociólogo Carlo Petrini como metáfora de una idea: abogar por el reencuentro con las tradiciones culinarias y los métodos de cultivo y distribución centenarias. En clara contraposición con la comida rápida y las técnicas globalizadoras, creó el movimiento “Slow food” -comida lenta, en su traducción del inglés-, presente hoy en más de cien países. Tres son las claves que sostienen esta opción alimentaria: educación y formación en los sabores y alimentos cercanos, apoyo a los pequeños productores y desarrollo de la biodiversidad autóctona. El consumidor puede introducir algunas de sus enseñanzas en la vida diaria con una pizca de voluntad.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 4 de agosto de 2010

Desarrollar el gusto

En los orígenes del movimiento se buscó educar el gusto y encontrar el placer en la alimentación, que nada tiene que ver con la gula o la sobrealimentación. Al igual que se aprende a reconocer los colores o se logra distinguir las notas musicales, la pretensión inicial de “comer lento” fue reconocer las variedades alimentarias con el claro propósito de estimarlas. La calidad de los productos que se encuentran en las cadenas de alimentación está probada científicamente, pero establecer una sana relación con la comida es más fácil si se valoran las características de los alimentos para dotar de placer el encuentro con ellos.

Alimentarse no es sólo cumplir con una obligación, un trámite o una necesidad, alimentarse puede ser un momento de disfrute, una pausa entre las obligaciones, un punto de encuentro con uno mismo. Esto mantiene el “slow food”. ¿Cómo lograrlo? Disfrutando de un tomate de huerta en verano o del plato típico de una región, interesándose por su nombre, su procedencia y su técnica culinaria. Son sólo dos ejemplos.

Reconocer el sabor

La historia, la cultura, la geografía están encerradas en las recetas tradicionales y en las más modernas. Las características de una región, de sus productos y de sus gentes se trasladan a la mesa y adquieren un sabor que se hace patrimonio de la gastronomía que se degusta. Con el fin de disfrutar del gusto de los alimentos de antaño, el movimiento ha creado el “Arca del gusto”, un catálogo que incluye alimentos en peligro de extinción de todo el mundo. Tiene el objetivo de descubrir, catalogar, describir y dar a conocer los sabores olvidados. En él han registrado más de 750 productos olvidados de distintos países del mundo, entre ellos 62 españoles. Se hace referencia a numerosos vegetales, cereales, algunas frutas y legumbres, diversas especies de pescado, distintos quesos, vinos y licores tradicionales.

La sabiduría de la cocina, de la huerta y de los establos es particular, incluso los utensilios, las técnicas y el menaje responden a una singularidad. “Slow food” aboga por encontrar ese sabor heredado y apuesta por traspasarlo al futuro. Este movimiento y otras corrientes análogas ayudan a dar valor a lo pequeño y clásico que en tiempos pretéritos fue denostado, y que en el siglo XXI se ha revelado como una defensa a la biodiversidad de las especies de cultivo y de las salvajes.

Acercar y reconocer el agro y la cabaña

Hacer un hueco en la despensa al “slow food” es incluir productos artesanos y fórmulas tradicionales entre la compra diaria. La supervivencia de pequeños agricultores, de minifundios y de técnicas que no se miden en la eficacia depende de que el mercado valore su presencia.

Mercadillos, talleres, ferias son puntos de encuentro no sólo con la comida, también con la literatura que rodea a ese producto. Si bien el etiquetado es obligatorio, las preguntas sobre su procedencia, sobre su uso, sobre sus características obtendrán respuestas concretas en su procurador. El movimiento aspira a que se reconozcan y se valore lo cercano no globalizado sino particular, los alimentos y productos tradicionales. Encontrarse despacio con la comida.

Proteger la biodiversidad

Los métodos de trabajo de bajo impacto medioambiental, la reducción de pesticidas y el respeto al ambiente en el que se originó son pilares para que la producción agrícola y zootécnica posibilite el intercambio con el ecosistema circundante.

Se trata de salvaguardar los alimentos, las materias primas, las técnicas de cultivo y de transformación heredadas por los usos locales consolidados en el tiempo.

En definitiva, que la acción del ser humano contra el medio ambiente no provoque un aceleramiento en la extinción de las especies similar a la de los dinosaurios, por lo que la toma de medidas globales basadas en el desarrollo sostenible es fundamental.

MUCHO MÁS QUE LO OPUESTO A LA RAPIDEZ

“Slow food” ha superado la limitación de ser la alternativa o la oposición del “fast food”. Invita a comer despacio, lo contrario a comer rápido, un hábito alimentario que se ha relevado como muy perjudicial. Y por el contrario, comer despacio ayuda a equilibrar el menú, logra mayor y más temprana sensación de saciedad.

Así queda recogido con evidencia científica, y se destaca en un catálogo de cocina sana, donde se facilita además conseguir menús saludables. Vivir despacio está de moda, no sólo en la alimentación. En la arquitectura se conoce como “slow home” y en el turismo “slow travel”. En definitiva se trata de tomarse la vida con un poco más de calma.

consumer.es

Recetas Dieteticas : Boletin Electronico Gratis

Reduce el estrés tomando leche

Written by post on August 7th, 2010 in Nutricion.


Una adecuada nutrición es básica. Incluir lácteos en tu dieta diaria ayuda a prevenir y a enfrentar este proceso que afecta tu vida.

Por Iris Mariscal

Cuando hay estrés, el cuerpo se ve sometido a rigurosos procesos físicos y mentales. Por ello, la buena nutrición juega un papel vital, ya que permite soportar esta situación.

Una persona con estrés puede tener síntomas como tensión, cansancio, insomnio, dolor de cabeza, irritabilidad, ansiedad, falta de deseo sexual, angustia, desánimo, contracturas musculares y falta de concentración, males que pueden durar pocos días o, en el peor de los casos, convertirse en un problema crónico, lo cual es altamente dañino para la salud.

En tal sentido, la nutricionista Milagros Agurto afirma que muchas de las cualidades de los nutrientes se ven disminuidas cuando hay estrés. Entre ellos, menciona el magnesio, el zinc, el complejo B, la vitamina C y el calcio, que en la leche se encuentra en importantes cantidades. De allí la importancia de habituarnos a su consumo.

El calcio es un nutriente básico pues, junto con el magnesio, ayuda a que los impulsos nerviosos lleguen a los músculos y, por ende, reduce el estrés.

“Por eso, además de verduras, frutas, carnes bajas en grasas, alimentos integrales –ricos en vitamina B–, los lácteos descremados o semidescremados son una buena opción para ese aporte de calcio. No olvidemos que no solo es importante para evitar las contracturas musculares, sino para un buen funcionamiento del corazón”, dice Agurto, quien sugiere consumir dos o tres tazas de leche o yogur al día para cubrir entre el 70% y el 80% del calcio diario.

Por su parte, las personas que tienen problemas para digerir la lactosa pueden comer vegetales de color verde oscuro, como la espinaca y el brócoli.

peru21.pe



Site Navigation