Salud y Nutricion ***

 

viernes, agosto 18, 2006

Científicos producen arroz enriquecido con hierro contra anemia

La anemia y la presencia de plomo en la sangre, dos problemas que afectan a buena parte de los niños en el mundo en desarrollo, se podrían afrontar eficazmente gracias a un método sencillo y barato desarrollado por científicos suizos para enriquecer el arroz con hierro.

Un equipo de investigadores del Instituto Federal Politécnico de Zúrich (IFPZ), dirigido por Michael Zimmermann, ha desarrollado un método para enriquecer ese grano con hierro, al tiempo que ha descubierto que este elemento químico contribuye a disminuir el nivel de plomo en la sangre.

Esta virtud se suma así a los conocidos efectos positivos del hierro en casos de anemia, por su capacidad para aumentar el volumen de glóbulos rojos en el torrente sanguíneo.

En conversación con Efe, Zimmermann explicó que el arroz -considerado por Naciones Unidas como el alimento más popular del mundo- no se había logrado fortalecer con hierro debido a que era el único para el que se no había encontrado una técnica adecuada.

Se habían conseguido enriquecer con hierro cereales como el trigo y la harina de maíz, pero el arroz no, porque no se lograba mantener su color natural.

'El color blanco del arroz es un asunto muy sensible para las poblaciones que lo consumen', puntualizó el científico.

Zimmermann precisó que este nuevo tipo de arroz enriquecido no tiene nada que ver con los organismos genéticamente modificados, como sí ocurre con otros productos agrícolas, y que la técnica que su equipo utiliza para producirlo es puramente mecánica y se basa en 'una máquina similar a la que sirve para hacer espaguetis'.

Así, el procedimiento consistió inicialmente en producir hierro en polvo que pudiera ser mezclado con arroz también polvo, cuya compresión dio lugar a un arroz blanquecino y que fue mezclado con arroz 'normal' en una proporción de uno a cincuenta.

'El arroz no sufre ninguna alteración de su estructura genética', recalcó el científico.

Establecer la relación mágica entre arroz y espagueti requirió al equipo de Zimmermann tres años de trabajo en Bangalore, en el sur de la India, donde se hizo la investigación que involucró a 134 niños, todos ellos con deficiencia de hierro y algunos con anemia.

Como parte de un programa de alimentación escolar, ese grupo de niños recibía a diario una comida que incluía arroz enriquecido, mientras que otro grupo de menores de las mismas características recibía arroz normal.

Después de 16 semanas, no sólo descendió a casi un tercio la proporción de niños con deficiencia de hierro -que pasaron del 78 al 29 por ciento-, sino que la concentración de plomo en la sangre de todos ellos bajó del 65 al 29 por ciento, como media.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 30 por ciento de la población mundial sufre de anemia y en la mitad de casos la causa es la deficiencia de hierro.

En tanto, la presencia de plomo en la sangre se ha convertido en un grave problema en áreas urbanas superpobladas de Africa y Asia, donde se registran altos niveles de emisión de esa sustancia química, que provoca un retraso en el desarrollo cognitivo durante la infancia.

Frente a esta situación, el consumo de arroz enriquecido podría tener efectos muy beneficiosos en la salud de los niños del mundo en desarrollo, donde -según datos de la OMS- hasta dos tercios de la población infantil presentan niveles inaceptables de plomo en la sangre.

Zimmemann recalcó a EFE que la invención de los científicos IFPZ no ha sido ni será patentada y que este conocimiento estará a disposición de todos aquellos que deseen poner esta técnica al servicio de los pobres.

'Tengo confianza en que las organizaciones no gubernamentales diseminen esta información porque se trata de un método de baja tecnología que sería muy fácil transferir', aseguró el científico.

Utilizar el arroz como vehículo del hierro podría convertirse así en el método más fácil y eficaz puesto en práctica hasta ahora para mejorar la salud de millones de personas.

Ello gracias a que el arroz es el alimento básico de la mitad de la población mundial y a que su popularidad es tal que la ONU declaró 2004 como el Año Internacional del Arroz y publicó un libro con 300 recetas de ese alimento.

Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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domingo, agosto 13, 2006

El maíz en ensaladas

El maíz es un cereal, sin embargo en muchas ocasiones se incluye dentro del grupo de verduras y hortalizas. Es un ingrediente muy común en todo tipo de ensaladas y sobre él hay cierta tendencia a pensar que engorda. Algunas personas lo relacionan con los productos que se emplean para engordar el ganado y por esta razón no lo añaden a sus platos.
El maíz se puede adquirir tanto en lata ya cocido como en estado crudo en mazorca de maíz. Por lo general, el producto envasado contiene mayor cantidad de azúcares simples, sin embargo existen algunas marcas con menor cantidad de azúcar añadido. Por este motivo, conviene consultar el etiquetado nutricional que aparece en los envases.


Sus propiedades nutritivas

La energía que aporta el maíz es de aproximadamente 86 calorías por 100 gramos de alimento, sin embargo las cantidades que se añaden en ensaladas son mínimas. Una cucharada sopera de maíz pesa alrededor de 20 gramos y aporta tan solo 17 calorías. El maíz contiene fundamentalmente hidratos de carbono en su composición, además de vitaminas y minerales. Si bien contiene pequeñas cantidades de pro-vitamina A y folatos, su aporte de ciertos minerales tales como el magnesio, el fósforo y el potasio es más relevante. También contiene fibra en su composición, aunque en pequeñas cantidades, que ayuda a favorecer el tránsito intestinal.


Un estupendo complemento de ensaladas

El contenido elevado en hidratos de carbono del maíz hace que sea un buen complemento de ensaladas, ya que las verduras y hortalizas crudas aportan fundamentalmente vitaminas y minerales. Las proteínas que son necesarias para completar una comida o una cena se han de obtener del segundo plato o añadiendo a la ensalada alimentos proteicos tales como atún, queso, huevo, fiambres, pollo, etc. El aceite de aliño de la ensalada contiene grasas en su totalidad y, para completar la comida, con una rebanada de pan se consigue la cantidad de hidratos de carbono adecuada. De esta forma se obtiene un menú completo con todos los nutrientes necesarios.

Además de las ensaladas propias de verduras y hortalizas crudas, está la posibilidad de añadir maíz a ensaladas de arroz, pasta o patata cocida, alimentos ricos en carbohidratos. En este caso se ha de tener en cuenta que el aporte hidrocarbonado se ve aumentado con la adición de maíz y de forma proporcional el aporte calórico.

La adición de maíz puede resultar interesante en aquellos casos en los que no se dispone de pan, patata, arroz, o algún alimento hidrocarbonado para completar una comida.


El maíz cocido y la salud

El maíz es un ingrediente adecuado para personas que padecen enfermedad celíaca ya que es, junto con el arroz, uno de los cereales que carecen de gluten en su composición. Sin embargo el consumo de maíz se ha de controlar en personas que padezcan diabetes.

Conviene saber que cuatro cucharadas soperas de maíz cocido equivalen a una rebanada de pan de dos dedos de grosor.

Lo mismo se puede hacer en caso de sobrepeso y obesidad para no incrementar el aporte calórico de la dieta.


Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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sábado, agosto 12, 2006

Un vaso de vino tinto reduce la mortalidad, retrasa el envejecimiento y evita la obstrucción de arterias

Un vaso de vino tinto reduce la mortalidad, retrasa el envejecimiento y evita la obstrucción de arterias

El experto revela también que el vino tinto protege a las personas fumadoras al contrarrestar el efecto hipertensor que provoca el consumo de tabaco



Madrid, 11 de agosto de 2006 (Europap Press)

Un vaso de vino tinto en las comidas de dieta mediterránea reduce la mortalidad, retrasa el envejecimiento y evita que la grasa que se ingiere obstruya las arterias, según explicó ayer el vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad CEU Cardenal Herrera y director del Instituto de Investigación sobre Drogas y Conductas Adictivas (IDYCA), Francisco Javier Romero.

Tras asegurar que los vinos desalcoholizados poseen las mismas propiedades pero además están exentos de las consecuencias negativas del alcohol, este experto señala que el vino es capaz de mejorar la capacida de vida y salud de quien lo consume moderada y regularmente, gracias a sus componentes antioxidantes, indistintamente de si se bebe sólo o con gaseosa ('tinto de verano').

Asimismo, Romero destaca que el vino tinto es uno los sistemas de protección natural del organismo "más importante" frente al oxígeno que provoca la oxidación y el consecuente envejecimiento. "La capacidad antioxidativa que encontramos en un vaso de vino es equivalente a comerse cinco manzanas, beber 500 mililitros de cerveza, siete vasos de zumo de naranja o 20 vasos de zumo de manzana", cifra este experto.

Esta capacidad del vino tinto para limitar la oxidación orgánica se encuentra en los polifenoles que hay en la envoltura de la uva, tal y como especifica este especialista en un comunicado, por lo que los vinos desalcoholizados --insiste-- presentan las mismas propiedades. Asimismo, otro de sus beneficios es que "su consumo con la comida, evita que la grasa que estamos ingiriendo se altere y obstruya las arterias".

Aliado en fumadores y ancianos

Además, el vino tinto protege a las personas fumadoras porque "contrarresta el efecto hipertensor que provoca el consumo de tabaco", como -recuerda el director del IDYCA del CEU UCH- destaca el estudio realizado por el Departamento de Nutrición y Dietética de la Universidad Harokopio de Atenas.

En esta línea, Romero explica que en un estudio realizado por la Unidad de Epidemiología de la Universidad Burdeos II en personas mayores de 65 años se observó que el vino protege del envejecimiento cerebral. Según este experto, en esta investigación las personas mayores consumidoras de un vaso de vino al día en las comidas, "reducen razonablemente el riesgo de padecer ciertas demencias asociadas a la edad".

Entre las propiedades más destacadas del vino, el director del Instituto IDYCA menciona sus componentes anticancerígenos "aún en estudio". No obstante, recuerda que estos beneficios están asociados al consumo moderado de vino "en las comidas" y "sin exceder" la cantidad de un vaso de vino.



Enviado por Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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martes, agosto 08, 2006

Los expertos consideran tan importantes los hábitos sobre la comida como los alimentos

Que la alimentación es uno de los pilares de la salud es algo que todos tenemos asumido, aunque el ritmo de vida actual no siempre nos deja comer como quisiéramos y debiéramos. Sin embargo, ¿realmente sabemos comer bien? Los últimos estudios médicos reflejan que el periodo que se inicia después de la ingesta de alimentos, que dura entre 8 y 10 horas, se convierte en fundamental a la hora de desarrollar enfermedades metabólicas como la diabetes, la hipertensión o el colesterol, entre otras.

Después de comer, nuestro organismo inicia una serie de procesos de inflamación y de oxidación que no sólo influye en las enfermedades metabólicas, sino también en las coronarias. La duración de este periodo, denominado lipemia postprandial, hace que nuestro cuerpo pase la mayor parte del día en ese estado. Es por ello que comer muchas veces al día, al activar de nuevo el proceso de inflamación y de estrés oxidativo, puede tener más consecuencias negativas que las beneficiosas que se persiguen, como bajar algo de peso.

Tres o cuatro comidas

Lo importante es distribuir las grasas en las tres o cuatro comidas principales y que no haya grandes diferencias de abundancia entre unas y otras. Y, por supuesto, reducir las grasas saturadas y poliinsaturadas, responsables de gran parte de nuestros males.

Según el especialista en Endocrinología del Centro St. Franciscus Gasthuis (Rotterdam, Holanda) Manuel Castro Cabezas, la mejor forma de bajar los triglicéridos es, a la espera de que las investigaciones con fármacos superen su fase experimental, el ejercicio físico y disminuir la obesidad. Según afirmó ayer en un congreso médico sobre lipemia postprandial, que reunió en Málaga a especialistas en el tema de diversas nacionalidades, el efecto de la dieta es muy importante, pero ésta ha de estar siempre controlada por un dietista.

El número de veces que se come, por el proceso que implica, es muy importante, pero tanto como ello es el tipo de dieta que se lleva. No hay que caer en el error de disminuir la ingesta de alimentos a una al día y obviar las demás. Lo importante es llevar un equilibrio y mantener una línea continua en las tres comidas.

¿Comer cinco veces al día? Hasta cierto punto, y hasta ahora, se había creído que era mejor comer muchas veces y reducir las cantidades, pero hay que tener cuidado con lo que se come. Para evitar sobresaltos, lo mejor es seguir la dieta mediterránea. Su base, el aceite de oliva, es el mejor medicamento para evitar enfermedades y para tener una una buena salud. Para el especialista del Hospital Universitario Reina Sofía y profesor de Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba José López Miranda, lo más recomendable es tomar aceite de oliva virgen.

Frente al aceite de oliva normal, el virgen tiene compuestos fenóricos, micronutrientes que no se encuentran en el normal. Según el especialista del Reina Sofía, si en algunos estudios médicos se cuestiona las ventajas del aceite de oliva es porque son análisis parciales y para elaborarlos no se ha utilizado aceite de oliva virgen. «El aceite de oliva de máxima calidad, el que es el zumo de la aceituna y que no sólo tiene grasas monoinsaturadas, sino múltiples nutrientes y antioxidantes es uno de los alimentos más saludables que se pueden ingerir», afirmó López Miranda.

Pero no sólo lo que se come y la forma en la que se hace influye en los procesos inflamatorios y de estrés oxidatorio. Otro de los aspectos fundamentales y que aún no se puede modificar es la genética. Se ha demostrado que estos mecanismos influyen más negativamente en unas personas que en otras. La influencia genética influye en la respuesta postprandial y por ello, hay que extremar los hábitos saludables en estos casos.

Después de una comida rica en grasas, la actividad de los glóbulos blancos del organismo aumenta en comparación con la ingesta de la misma cantidad de otros alimentos. Una vez que se ingiere grasa, los glóbulos rojos se inflaman más. Según Castro Cabezas, ciertos medicamentos pueden modificar este proceso inflamatorio para hacerlo menos negativo. Así, se podrían modificar los niveles de proteínas C3 y rebajar la cantidad de ácidos grasos que pasan al riñón, mejorando su aceptación, un proceso que hasta el momento no se había podido comprobar. Sin embargo, los estudios basados en farmacología aún se encuentran en un periodo experimental y sus resultados no pueden asegurarse al cien por cien.

El deporte, importante

Para prevenir las enfermedades coronarias y del metabolismo, una de las recomendaciones en las que más inciden los expertos es practicar algún tipo de ejercicio físico. No sólo sirve para mantener el cuerpo en forma, lo que se refleja en la imagen que se da al exterior, sino que previene enfermedades. Los estudios demuestran que la gente que realiza deporte con frecuencia tienen menos riesgos de sufrir hipertensión, colesterol o diabetes, además de enfermedades coronarias.

La reducción de la obesidad es otra de las recomendaciones fundamentales de los nutricionistas a la hora de reducir los riesgos de padecer este tipo de enfermedades y de mejorar la calidad de vida una vez que se padecen. Aunque este aspecto puede resultar complicado para algunos pacientes ya que hay casos en los que no basta con ejercicio y dieta, sino que hay que apostar por otro métodos, como la reducción de estómago. Y es que en lo obesos la lipemia postprandial es más elevada que en las personas que no sufren sobrepeso.



Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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