Salud y Nutricion ***

 

viernes, septiembre 15, 2006

El pollo proporciona proteínas, minerales y vitaminas A, B y C





El pollo está en el tercer nivel de la pirámide alimenticia y es indispensable en la dieta de toda persona. Por sus múltiples beneficios, es importante consumirlo en mayor cantidad que la carne de res o de cerdo. Al contener poca grasa, los médicos lo recomiendan para las personas que se recuperan de alguna enfermedad o desean bajar de peso. Y es recomendable para niños y jóvenes.

Según Gabriela Iturralde, médico nutricionista, éste es uno de los productos cárnicos más saludables porque contiene proteínas; minerales como hierro, fósforo, magnesio, sodio, potasio, cinc, y vitaminas del grupo A, B y C. Además, hay partes del pollo como el hígado que contiene ácido fólico, que es una de las vitaminas del grupo B que necesitan las mujeres embarazadas, para prevenir daños cerebrales en sus hijos, y quienes están dando de lactar.

En la casa de Alejandra Delgado, madre de tres pequeñas, nunca falta el pollo en su congelador. “Desde pequeña, mi familia me enseñó que este tipo de carne blanca era la más sana. Además, durante cada embarazo lo consumía hasta cuatro veces por semana. Actualmente, por sus beneficios y su precio económico, lo comemos cinco veces por semana”.

La nutricionista Lorena Miranda señala que las proteínas del pollo ayudan en la construcción, mantenimiento y reparación de los tejidos de la piel y de los órganos internos como el corazón y los riñones. Sus nutrientes funcionan como defensas naturales contra las enfermedades e intervienen en el crecimiento y desarrollo del niño, y contribuyen al buen funcionamiento de los sistemas respiratorio, nervioso y cardiovascular.

Iturralde también manifiesta que el hierro, el cinc y las vitaminas actúan en la contracción muscular y en la transmisión de impulsos nerviosos, así como en la formación y mantenimiento de huesos y dientes sanos.

“Aunque el pollo tiene un bajo contenido de grasa, ésta es suficiente para trabajar, jugar y desarrollar las actividades diarias con energía”.

Según las nutricionistas, el pollo puede ser consumido todos los días porque no tiene partes que sean perjudiciales para la salud. Pero las personas que tienen un nivel alto de colesterol, obesidad o problemas cardíacos no deben consumir las menudencias, ni la piel. “Cada 30 gramos de pollo con piel tiene siete gramos más de grasa”, agrega Iturralde.

La parte del pollo que menos grasa tiene es la pechuga. En 100 gramos están contenidas 185 calorías y nueve gramos de grasa. En cambio la carne que proviene del ala y de la pierna tiene 215calorias y 13 gramos de grasa.

Para Miranda es recomendable que un niño de tres a cinco años consuma 28 gramos de pollo, los adolescentes, 58, y un adulto hasta 120, que corresponde a una presa de pollo como una pierna, un ala o una pechuga.

Asimismo, es preferible consumir aves de corral porque éstas se alimentan con grano y su carne es más sabrosa y tiene menos grasa.

Y a pesar de que el pollo es nutritivo, no es beneficioso si se ingiere brosterizado o frito porque está mezclado con aceites que contiene grasas saturadas. “No es adecuado comer en los locales de comidas rápidas. Sólo las personas que no tienen problemas en su salud pueden ingerirlo, pero una vez al mes”.

A la hora de elegir un pollo los consumidores deben fijarse que la carne tenga un color uniforme, blanco o ligeramente amarillento, y que no tenga manchas en la piel o el cuello. “Ese es un indicativo de que el producto no está fresco”, señala Iturralde.

Además, para que se conserve, éste debe permanecer en congelación (menos de 18 grados centígrados). De esta manera puede durar hasta un año. En refrigeración dura máximo tres días. Una vez que un pollo se descongela no se debe volver a helar.

El consumo del pollo
Es uno de los alimentos cárnicos más económicos. En los restaurantes un pollo entero asado vale desde ocho dólares y rinde hasta para ocho personas. En los supermercados de Guayaquil la libra cuesta un dólar.

El chef del Bankers Club de Guayaquil, Lucio Morales, recomienda que para una correcta nutrición, es preferible elegir la pechuga. Ésta debe de combinarse con legumbres, hortalizas, leguminosas y carbohidratos, como el fideo, el arroz y la Papa.

Para aquellos a quienes no les agrada el pollo, los nutricionistas señalan que pueden colocarle aderezos como jengibre, vinagre, limón, naranja, champiñones, albahaca, apio y mostaza, para que cambie su sabor.



Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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viernes, septiembre 08, 2006

Omega 3: el secreto de una vida saludable

Grábese este número: tres. Ese es el número de gramos al día que debe incluir en su dieta los ácidos Omega 3.

La recomendación está dirigida especialmente a las mujeres embarazadas y a quienes sufren de diabetes o están en riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Según el experto David Rubin, investigador del tema y quien estuvo en el país, invitado al Primer Simposio Internacional sobre Omega 3, éstos tienen un poder antiinflamatorio importante. ¿Pero, en dónde se encuentran? El mismo doctor Rubin afirma que hasta hace unos años se podía decir que solo en los pescados de aguas profundas y azules, en especial los más pequeños y jóvenes. Con el paso del tiempo ha surgido un gran inconveniente y es la contaminación de las aguas, con mercurio, plomo y metales pesados lo que hace que se pierdan todos estos beneficios y por eso, en ocasiones se recomienda recurrir a los suplementos o la los alimentos enriquecidos con Omega 3.

Y es que entre sus beneficios se cuentan:

*Ayudan a controlar la presión arterial, ya que producen dilatación de los vasos sanguíneos.

*Disminuyen los efectos de enfermedades como la artritis, bajan la inflamación y reducen el dolor y la rigidez de las articulaciones.

*Reducen la incidencia de la diabetes, ya que al reducir los triglicéridos disminuyen la incidencia de enfermedades coronarias que es notoriamente superior en las personas diabéticas.

* Las investigaciones sugieren también una reducción en la incidencia de cáncer de colon y de seno en aquellas personas que los consumen.

*Fortalecen y mejoran la visión.

* Los estudios han demostrado que en las enfermedades inflamatorias del intestino disminuyen el daño producido por estas patologías en la pared del colon y reducen las recaídas.

Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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domingo, septiembre 03, 2006

Una dieta variada, que incluya frutas y hortalizas frescas cada día, ayuda a prevenir enfermedades crónicas en la edad adulta

Recientemente el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, siguiendo las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas (FAO), ha puesto en marcha una campaña para promover el consumo de frutas y verduras.

Un reciente informe de la FAO y la OMS recomienda consumir unos 400 gramos de frutas y hortalizas cada día como ayuda inestimable para prevenir enfermedades crónicas, incluyendo las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes tipo 2 y la obesidad. Según datos de la OMS, el déficit en la alimentación de frutas y verduras provoca cada año 2,7 millones de muertes y se encuentra entre los 10 factores de riesgo que contribuyen a la mortalidad. En España, la última encuesta nacional sobre hábitos alimentarios en la infancia y adolescencia (Estudio Enkid, 1998-2000), pone de manifiesto consumos insuficientes de estos alimentos básicos.


Frutas y hortalizas frescas, cada día

Una dieta variada y equilibrada puede prevenir enfermedades importantes en la edad adulta, por lo tanto, es importante inculcar desde la infancia unos buenos hábitos de alimentación.

Los padres y madres desempeñan un papel fundamental en esta tarea transformando las comidas en un momento placentero e incluyendo variedad de alimentos de diferentes grupos.

El hecho de seguir un plan dietético bien equilibrado permite que los niños alcancen su crecimiento y potenciales de desarrollo máximos. Sin embargo, tomando como referencia la última encuesta nacional sobre hábitos alimentarios en la infancia y adolescencia (Estudio Enkid, 1998-2000, realizado en más de 3.500 individuos de entre 2 y 24 años de edad), pone de manifiesto consumos insuficientes de alimentos básicos, tales como frutas y hortalizas frescas. Estos alimentos constituyen una fuente primordial de variedad de vitaminas, sales minerales, fibra y elementos antioxidantes.
La deficiencia mantenida de muchos de los nutrientes mencionados tiene relación directa con la aparición y desarrollo de algunas de las enfermedades crónicas de mayor incidencia en la edad adulta en la actualidad: aterosclerosis, diverticulitis, colon irritable, osteoporosis, anemias, cáncer, etc.

Sin ir más lejos, las vitaminas son sustancias que el organismo no puede sintetizar y, aunque necesarias en muy pequeña cantidad, su ingesta inadecuada puede producir progresivamente alteraciones funcionales, orgánicas y clínicas. Hasta hace unos años a las vitaminas se les atribuía un papel exclusivamente nutriticional, como elementos reguladores de los procesos metabólicos, entre otras funciones. Hoy en día se destaca su influencia en el desarrollo patogénico de la mayor parte de las enfermedades crónicas.


Manías a la hora de comer

Los preescolares y niños en edad escolar tienden a ser bastante maniáticos con las comidas. Es frecuente que tengan gustos y rechazos muy marcados sobre alimentos muy nutritivos.

Las preferencias por la comida deben ser respetadas y se han de tener en cuenta a la hora de planificar los menús, pero sin dejar que sea el niño quien dicte las comidas y los platos a preparar.

Una buena solución es ofrecerle una gama amplia de alimentos para que él o ella elija entre lo que hay en al casa, pero sin ceder a todos sus caprichos.

Cuando los niños pueden elegir entre una amplia gama de posibilidades es fácil que aumente el número de alimentos aceptados. Por el contrario, si los hábitos de alimentación familiares se alejan de las recomendaciones en cuanto a frecuencia de consumo de diversos alimentos, o incluyen poca variedad de alimentos (tan solo 2 ó 3 tipos de verduras y/o de frutas), resulta incoherente para el niño entender que debe comer de todo.


Sencillos consejos

La mayoría de los niños y adolescentes no comen las cinco raciones de frutas y vegetales recomendados dentro de los criterios de dieta equilibrada. Los siguientes consejos le pueden ayudar a aumentar el consumo de estos alimentos a un mínimo de cinco por día:

* La presentación de los platos de forma atractiva, con colores vivos le llamará la atención y le resultará más apetitoso.
* Procure que comience el día con frutas. Un vaso de zumo de fruta, rebanadas de plátano, ciruelas o fresas, etc., en los cereales de desayuno darán un enérgico y delicioso comienzo al día, y le ofrecerán además una cantidad alta de fibra, más vitaminas y minerales y nada de grasa.
* Las frutas y los vegetales se pueden llevar fácilmente a todos los lugares y pueden darle una rápida carga de sabor y energía en cualquier momento. Meta en la mochila, en la guantera del coche una manzana, una naranja, un plátano o una bolsa de pasas o albaricoques secos.
* ¿Su hijo o hija siempre anda con prisa? Ponga las frutas y los vegetales fácilmente a su alcance. Métalos en un tazón de frutas sobre el mostrador en la cocina. Asegúrese de que las frutas y los vegetales estén claramente visibles cuando el niño abra el refrigerador. Si los ve, es más probable que se los coma.
* Utilice verduras congeladas o en conserva (también frutas enlatadas) cuando sea imposible conseguir productos frescos, para que no pasen días sin comer verduras variadas.
* Añada frutas finamente cortadas o en puré a los platos de carne. Por ejemplo: lomo de cerdo con puré de manzana, pechuga de pavo con piña, pavo o pollo a la naranja... Emplee pequeñas cantidades de hortalizas (picadas finamente o ralladas) para mezclar con la carne picada o con los guisos de carne o pescado.
* Utilice puré de verduras para espesar sopas y añadir sabor.
* Prepare postres dulces con hortalizas (tarta de zanahoria, bocaditos dulces de calabaza...), o con frutas (bizcocho relleno de frutas, pastel de manzana, yogur o helado con culis de kiwi, fresas....).
* Cortar los alimentos en formas curiosas también los hace más apetecibles. Se pueden hacer sandwiches vegetales con lechuga, tomate, zanahoria rallada...., con queso, jamón, atún, etc., colocados en canapés cortados en forma de triángulo o círculo. Puede llamar más la atención que el típico sandwich cuadrado.



Saludos Cordiales

Dr. José Manuel Ferrer Guerra

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