Salud y Nutricion ***

 

lunes, octubre 26, 2009

Dieta vegetariana y salud ósea

Este tipo de alimentación se asocia a una menor densidad mineral de los huesos, pero no es motivo de preocupación clínica

La asociación entre las dietas vegetarianas y la densidad mineral ósea es un asunto controvertido. El debate se centra en la posibilidad de que este tipo de alimentación provoque una menor masa ósea, como afirman algunos estudios, frente a otras investigaciones que no han encontrado relevancia estadística en esta relación. El tema preocupa porque la densidad mineral ósea es el predictor más fuerte y consistente de las fracturas asociadas a la osteoporosis.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 20 de octubre de 2009

En los países occidentales, una proporción considerable de la población ha adoptado una dieta vegetariana, que no incluye alimentos reconocidos en la alimentación tradicional como los mejores para la formación y el crecimiento de los huesos. La cantidad y calidad de los nutrientes ingeridos (calcio, fósforo, magnesio, vitamina D, A, K) y el consumo de otros elementos dietéticos que favorecen o entorpecen la absorción de los minerales que nutren el hueso, tienen una impronta relevante en la salud ósea. Estos factores se suman a la predisposición genética de cada individuo para desarrollar trastornos óseos.

La última revisión sobre la posible asociación entre dieta y densidad mineral de los huesos, un tema controvertido, es un meta-análisis dirigido por el Bone and Mineral Research Program Garvan Institute of Medical Research, recogido este mes de octubre en el "American Journal of Clinical Nutrition".

Diferencias entre dietas vegetarianas

Uno de los criterios de esta revisión era clarificar los distintos conceptos de dieta vegetariana, puesto que podía haber diferencias interesantes entre el consumo de los nutrientes que sirven al hueso según el tipo de alimentación. Se realizaron estudios que analizaron la densidad ósea a partir de cuatro tipos de dietas vegetarianas: semivegetariana, que excluye sólo el consumo de carne como alimento animal; lacto-ovo-vegetariana, que descarta además el pescado, pero contempla la leche y los huevos; lacto-vegetariana, que sólo admite la leche y los lácteos como fuente proteica animal; y la dieta vegana, que prescinde de todos los alimentos de origen animal.

En el análisis se tuvieron en cuenta nueve estudios, con una muestra total de 869 mujeres y 1.880 varones. Los resultados más relevantes desvelaron que las personas vegetarianas tenían un 4% menos de densidad mineral ósea (en el cuello del fémur y en la columna lumbar) que las omnívoras. Este parámetro fue inferior en las veganas, con un 6% menos de espesor de hueso.

El papel de los nutrientes

El calcio. Se admite que los vegetarianos pueden tener una mayor ingesta global de calcio, pero el porcentaje absorbible respecto al total consumido se estima menor. Este mineral es relevante para la salud, la formación, el crecimiento y el mantenimiento de los huesos. Son varios los estudios que han encontrado asociación directa entre el consumo de calcio dietético, la densidad ósea y la reducción del riesgo de fractura. Sin embargo, el mayor meta-análisis, con 33 estudios sobre el tema, revela que la contribución del calcio dietético a la densidad ósea es modesta.

Los autores sugieren que las diferencias en la ingesta de este mineral o las fuentes de consumo animal (leche y derivados, sardinas) o vegetal (frutos secos, semillas, leguminosas) no tienen un efecto significativo sobre la variación observada en la densidad ósea. Si se atiende a estos datos, es poco probable que la menor solidez de los vegetarianos en este análisis se deba a las diferencias en la ingesta de calcio dietético.

El papel de las proteínas. La relación entre la ingesta de proteínas y la salud ósea ha sido muy discutida. La hipótesis más firme defiende que una dieta alta en proteínas de origen animal ejerce un efecto negativo sobre la salud ósea, ya que genera una carga ácida que requiere la resorción de calcio del hueso para equilibrar la homeostasis. Esta pérdida mineral se asocia con un mayor riesgo de fragilidad y de fractura. En las dietas vegetarianas, debido al menor consumo de proteína animal, éstas no se contemplarían como un nutriente negativo.

Algunos autores indican que las proteínas y el calcio actúan con sinergia en la función ósea si ambos elementos se ingieren en cantidades suficientes en la dieta. Sin embargo, las proteínas pueden ejercer efectos negativos sobre la densidad ósea cuando la ingesta de calcio es baja.

Las dietas vegetarianas, en particular las veganas, se asocian a una menor densidad mineral ósea, pero no a un nivel que se traduzca en una preocupación clínica. La densidad del hueso es un fenómeno fisiológico complejo influido por múltiples factores ambientales y genéticos. Esto explica que cualquier modificación exclusiva de la dieta no es suficiente para mejorar la salud ósea.

ISOFLAVONAS Y HUESO

Una particularidad diferencial de las dietas vegetarianas respecto a las occidentales es que las primeras contienen más fitoestrógenos. El Committee on Toxicity of Chemicals in Food, Consumer Products and the Environment (COT) del Reino Unido estima la ingesta media de isoflavonas en los veganos en 75 miligramos al día. Esta cifra supera con creces los 12 miligramos diarios de los vegetarianos no estrictos, y todavía más la media de los consumidores occidentales (2 mg/día).

Se ha sugerido que las isoflavonas pueden ayudar a prevenir la pérdida ósea después de la menopausia, aunque la asociación no está clara. El Departamento de Estadística Médica y Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sun Yat-sen, en Guangzhou (China), realizó un meta-análisis de ensayos controlados aleatorizados sobre el uso a largo plazo de suplementos de isoflavonas de la soja en la densidad ósea entre mujeres tras la menopausia.

Se repasaron diez estudios realizados entre 1990 y 2008, con una muestra total de 896 mujeres que tomaron el complemento con una dosis media de 87 mg de isoflavonas de soja durante al menos un año. La conclusión fue clara: es poco probable que el consumo de estos complementos tenga un efecto positivo significativo en la densidad mineral de la columna lumbar y la cadera en las mujeres.

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jueves, octubre 22, 2009

Mitos y verdades en la alimentación de los niños

Miércoles 21 de Octubre de 2009
Fuente :La Segunda Online

Sin duda que la alimentación es un tema muy sensible al rumor y al mito. Es algo que nos afecta a todos y donde cada familia tiene sus propias creencias, muchas de ellas basadas solamente en la experiencia. Karen Cruz, nutricionista de la U. Andrés Bello, aclara esas creencias en relación a la alimentación infantil.

La alimentación normal de un niño es uno de los aspectos centrales en la nutrición del ser humano. Los importantes cambios en los estilos de vida y la alimentación en el último tiempo, se deben tanto a cambios socioeconómicos como a modificaciones en el medio familiar y ambiental.

Karen Cruz Amengual, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, devela algunos mitos sobre la alimentación infantil, que ayudará a aclarar aquellas ideas erróneas en la relación entre los alimentos y los niños.

En Lactantes menores:

- Incorporación de rellenos cuando el niño llora: “Esto es un error, ya que el niño no sólo llora cuando tiene hambre. Son muchos los motivos por los cuales puede expresarse de esta forma, se debe confirmar el motivo. Siempre se tiene que optar por la lactancia materna y si esta es insuficiente (a causa de una alteración o trastorno materno), en última opción se debe incorporar, luego de una prescripción medica, el relleno”, explica la nutricionista.

“Es importante recordar que si se da un relleno, éste reducirá la frecuencia de las tomas y, por lo tanto, la estimulación y producción de leche materna, siendo esta última el alimento más adecuado para la nutrición en el primer año de vida y, en forma exclusiva, en los primeros seis meses”, agrega.

- Incorporación de agua ante de los seis meses: “La incorporación de aguas de distintos tipos, ya sea por que se cree que el niño tiene sed o para evitar los cólicos es un error, ya que la leche materna contiene todos los nutrientes necesarios que el niño requiere hasta el primer año de vida. La leche materna cubre sus requerimientos hídricos y nutritivos”, explica la profesional.

- Traspaso de sabor de algunos alimentos a través de la leche materna: “Esto varía de una madre a otra. No es necesario modificar la dieta de la madre, a excepción que el lactante presente alguna alergia. Es importante que los alimentos sean los adecuados y así proporcionen los nutrientes necesarios para que la fabricación de la leche sea suficiente. Se deben considerar algunos productos como el café, chocolate, mate y té cargado que pueden producir intranquilidad y nerviosismo en la madre y al niño, puesto que contienen sustancia estimulantes”, continúa.

Lactantes mayores:

- Las papillas alimentan más que la leche: “A una gran cantidad de madres le dicen que ‘su leche ya no alimenta’ que ‘su leche es pura agua’ y por tal motivo prefieren sustituir una toma por la incorporación de una papilla. Sin embargo, se debe considerar que las papillas de carne y verduras contienen menos calorías que la leche. Y aunque estén preparadas con cereales, que aportan energía, éstas contienen menor cantidad de proteínas, vitaminas y minerales que la leche materna. Por tal motivo, desde los seis meses se debe complementar la alimentación con papillas y leche materna, de esta manera se logra un equilibrio en la alimentación de bebe, entregando una alimentación óptima. Recuerde que se debe complementar la alimentación, no sustituir”, dice la docente de la U. Andrés Bello.

- Los colados industrializados no son nutritivos: “Los alimentos infantiles son seguros para alimentación del niño, ya que son cien por ciento naturales, no contienen preservantes, aditivos y colorantes. Están planificados para cubrir las necesidades nutricionales del niño en el tiempo de comida diseñado”, comenta.

- Incorporación de sal a las papillas ya que son insípidas a nuestro paladar: “Cuando el niño comienza a probar nuevos alimentos éstos deben ser en la forma natural, ya que ellos no conocen los gustos, los adquieren con el tiempo. Además, debemos tener presente que en los niños cuando nacen todavía tiene todos sus órganos inmaduros y por consiguientes no pueden realizar todas sus funciones. Por lo tanto, al agregar sal a las comidas podemos sobre exigir la función de los riñones y dañarlos”, subraya.

Preescolares y escolares:

- Los niños no deben comer frutos secos (almendras, nueces, avellana, maní, pistachos): “Lo que no deben consumir son frutos secos enteros, sólo molidos o picados, ya que pueden ser causa de atragantamiento. Los frutos secos se pueden incorporar desde los 18 meses de edad, gracias a que son alimentos ricos en grasas (ácidos grasos monoinsaturados) de buena calidad, antes no debido a que son alimentos alergénicos”, destaca la nutricionista.

- Se debe dar siempre un yogurt cuando toma antibióticos: “Esto es verdadero, sólo a partir de los dos años de vida, ya que estudios han demostrado que la ingesta de antibióticos altera la flora intestinal. Los yogurt son alimentos probióticos que protegen la flora intestinal y estimulan el sistema inmunológico”, advierte Karen Cruz.

- El consumo de té es beneficioso: “Esta idea es totalmente errónea, ya que el consumo de té y café esta prohibida en los niños, debido a que este producto inhibe la absorción de hierro y calcio necesarios para un óptimo crecimiento”, concluye la profesional de la U. Andrés Bello.

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Las barritas sustitutivas de comidas de Herbalife, una comida saludable lista para llevar

Son unas barritas sustitutivas de comidas que aportan todo lo que el cuerpo necesita en una sola comida.

Madrid, 21 de Octubre de 2009.- Herbalife, multinacional de venta directa de suplementos nutricionales, presenta sus nuevas barritas Fórmula 1 de de Comida Saludable, incrementando así su amplia gama de productos nutricionales y de control de peso. Las barritas Formula 1 de Herbalife se complementan con el batido sustitutivo de comida, el producto estrella de Herbalife, con 25 años de antigüedad en el mercado. Ambos forman parte del completo programa de control de peso y nutrición de la firma.

Las nuevas barritas de chocolate y cereales contienen todos los nutrientes esenciales y necesarios para realizar una comida saludable manteniendo el consumo de calorías, ya que cada una posee tan solo 207 calorías. Las barritas tienen un alto contenido en fibra y en proteínas de soja que mantienen altos los niveles de energía para ayudar a las personas a estar activos durante más tiempo. Las Barritas son también un suplemento muy adecuado para dietas vegetarianas.

Las nuevas barritas de comida saludable Fórmula 1 han sido creadas específicamente para las personas en situación de sobrepeso y con un ritmo de vida acelerado. En España, el índice de sobrepeso y obesidad crece de forma alarmante, lo cual plantea la duda razonable de que puede que la comida rápida y el ajetreado estilo de vida actual sean responsables de ello. Este tipo de comidas insanas están demasiado a nuestro alcance y son muy recurrentes, sobre todo para la gente que trabaja moviéndose de un lado a otro o para aquellos que se encuentran en una oficina sin facilidades para realizar una comida en el hogar o saludable en su puesto de trabajo. Las barritas de Herbalife son una una alternativa simple a estas comidas insanas o para las ocasiones en las que la persona no esté en situación de tomarse un batido Formula 1.

Para Violetta Zlatevera, EMEA Product Director y responsable de este Nuevo producto de Herbalife: “Durante 30 años los batidos Formula 1 de Herbalife han sido consumidos por más de un millón de personas que han conseguido resultados de los que se sienten satisfechos. Creemos que la aparición de las nuevas barritas, con la facilidad para ser consumidas que tienen, servirá para fortalecer nuestra posición en el mundo de los suplementos nutricionales y para incrementar nuestra presencia en el mercado”

La Barritas Fórmula 1 se venden a través de la red de distribuidores independientes de Herbalife y están específicamente formuladas para formar parte de un estilo de vida saludable.

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viernes, octubre 16, 2009

Calcular la cantidad de vitamina C en los zumos

Un nuevo método permite precisar el contenido de esta sustancia en los jugos cítricos

El zumo de naranja es fundamental en la dieta. Destaca por su excelente sabor y sus beneficios para el organismo. La llegada del frío coincide con el punto máximo de madurez de la fruta, cuyo principal protagonista es la vitamina C o ácido ascórbico, un antioxidante natural que se concentra en el fruto en cantidades elevadas. Un grupo de investigadores de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha desarrollado una nueva técnica cromatográfica para determinar la cantidad real de ácido ascórbico en los jugos y en las bebidas refrescantes.

* Autor: Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ
* Fecha de publicación: 12 de octubre de 2009

Las enzimas de numerosas plantas transforman la glucosa en vitamina C. Los cítricos son los frutos que concentran una mayor cantidad de esta sustancia. La naranja contiene 60 mg por cada 100 g, mientras que el melón apenas concentra 33 mg y la manzana, 8 mg. El ácido ascórbico actúa en el organismo como antioxidante natural y participa en importantes acciones bioquímicas. Es esencial para el desarrollo y mantenimiento de los órganos, evita el envejecimiento de la piel y facilita la absorción de otras vitaminas y minerales. Sus propiedades ayudan a mantener un estado óptimo de salud.

Precisión en el contenido

La técnica cromatográfica ha permitido comprobar que, en ocasiones, la cantidad de vitamina C que figura en las etiquetas no coincide con el valor real en el producto, sino que éste es más alto. "Algunas bebidas contienen niveles mucho más elevados que los especificados porque, tal y como muestran estudios anteriores, en la etiqueta sólo aparece la cantidad de ácido ascórbico añadido, sin tener en cuenta el contenido natural de vitamina C de la fruta", admite Ana Rodríguez Bernaldo de Quirós, responsable del estudio. Tras este nuevo hallazgo, se medirá de una manera más precisa la cantidad de vitamina C, sin descontar la aportada por la propia fruta.

Este método detecta hasta 0,01 mg de vitamina por litro de solución. Es rápido y sencillo, ya que los análisis se realizan en menos de seis minutos. Los expertos han analizado la variación de su contenido, tanto en los zumos de naranja como en las bebidas refrescantes, durante su almacenamiento. Según la investigación, de acuerdo con aspectos como la temperatura y la humedad, durante los primeros seis días los zumos sólo pierden un 8% de ácido ascórbico.

Del fruto al líquido

La elaboración del zumo de naranja se inicia con la recolecta de los frutos. La cosecha se recoge cuando alcanzan el índice de madurez y están en un momento de óptima calidad. Se limpian los restos de polvo y de pesticidas, junto con las hojas y la tierra; se seleccionan para prescindir de las frutas que están en mal estado y se clasifican para organizarlas por tamaños. En la extracción del zumo se utilizan varios sistemas. El primero consiste en el uso de exprimidores, que cortan el fruto por la mitad y presionan la pieza en un cono que gira a gran velocidad; el segundo funciona a partir de una cánula que prensa el fruto para obtener el zumo.

Tras este proceso deben eliminarse los restos de corteza y el contenido de la pulpa mediante una centrifugadora. El zumo se somete a pasteurización, un tratamiento térmico en el que la fruta se expone a 110ºC durante tres o cuatro segundos. La finalidad de esta operación es la inactivación de las enzimas para evitar la pérdida de la turbiedad del zumo. Este aspecto influye en la calidad y en la eliminación de los microorganismos. Una vez obtenido el zumo, éste puede destinarse a la elaboración de jugos concentrados o al consumo natural. En el primer caso, los métodos más comunes son la ósmosis inversa, la técnica de filtración y la evaporación del agua del alimento, la más utilizada en las industrias.

¿ENTERAS O EN JUGO?

El consumo de naranjas es una garantía de seguridad frente a los agentes externos que pueden atacar al organismo, ya que asegura una mayor resistencia a los patógenos cuando llega el frío. Pueden tomarse las piezas enteras o en zumo, exprimido al momento o envasado. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) insta a las administraciones a incluir el consumo diario de zumo natural de mandarinas y naranjas en la campaña oficial para prevenir la gripe A.

Enteras o en jugo, ambas frutas son buenas. Al consumir una pieza de naranja se aprovechan todas sus vitaminas y el poder saciante alivia el apetito. No obstante, el aporte de los zumos concentrados es similar y son útiles para "engañar" al estómago gracias al contenido en fibra.

¿Qué dicen las estadísticas? Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de la Asociación Española de Fabricantes de Zumos, en los últimos años el consumo de jugo de fruta se ha incrementado de forma considerable y se ha situado, en la Unión Europea, en un promedio de 25,3 litros por habitante, un valor similar al de España. Los mayores consumidores son los alemanes, con una media de 40,3 litros, los finlandeses (32,2 litros) y los austríacos (28 litros). En el ámbito internacional, los estadounidenses son quienes beben más zumo, ya que sus costumbres implican una media de dos litros diarios al día.


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lunes, octubre 05, 2009

Sustancias antinutritivas en los alimentos

La absorción correcta de nutrientes como el calcio o el hierro depende del modo en el que se cocinen y mezclen los alimentos

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Fecha de publicación: 2 de octubre de 2009

Algunos alimentos contienen sustancias que afectan a la capacidad de asimilación de determinados nutrientes. Éste es el caso de las saponinas de las legumbres, los taninos del té, el ácido oxálico (abundante en algunas verduras y hortalizas) o la avidina, un tipo de proteína del huevo. Estas sustancias antinutritivas desempeñan una función particular en el alimento. En su mayoría, lo protegen frente al crecimiento de bacterias, pero no son beneficiosas para el organismo. Un cocinado adecuado elimina o inactiva el efecto antinutritivo de estos compuestos y garantiza la absorción de nutrientes como el hierro, el calcio, las proteínas o la vitamina B1.

Verduras, mejor sin bechamel

La combinación de espinacas o acelgas con bechamel dificulta el aprovechamiento nutritivo de estos alimentos. Son verduras con un contenido rico en oxalatos, por lo que al mezclarse con el calcio de la leche empleada para elaborar la bechamel, forman sales insolubles de oxalato cálcico y limitan la absorción de este mineral.

Lo mismo ocurre al mezclar batido de leche o yogur con fresas, puesto que también son frutas ricas en oxalatos, y si se combinan estos lácteos con albaricoques, cerezas, ciruelas o kiwi. No obstante, la mayor cantidad de ácido oxálico en el organismo procede de la formación endógena tras la degradación del ácido ascórbico de alimentos como las frutas. Estas combinaciones alimentarias antinutritivas resultan anecdóticas si se sigue una dieta variada, en la que no predominen estas recetas, y se consideran otras fuentes dietéticas de calcio.

Pero este mineral tiene otros enemigos. Los fitatos, unas sustancias que se encuentran en el salvado de trigo y en la cáscara de los cereales, también impiden su óptima absorción. Por este motivo, una dieta con exceso de fibra puede ser perjudicial. Este efecto se da, en general, si se sigue una dieta vegetariana y sólo se ingieren cereales y derivados integrales (arroz, pasta, pan, galletas o cereales).

Las verduras de la familia de las coles -coliflor, coles, coles de Bruselas, brócoli-, nabos, mandioca y soja, contienen también antinutrientes. Son compuestos que fijan el yodo de los alimentos e impiden su absorción orgánica. Estas sustancias, denominadas bociógenas porque su acción induce al bocio, se inactivan mediante el calor. Su acción negativa se evita al cocinar las hortalizas.

Hierro y taninos, relación incompatible

Por su naturaleza, los vegetales contienen taninos. Estos compuestos tienen la capacidad de alterar la absorción del hierro y de las proteínas. Su presencia es notable en alimentos como el té, el café, las espinacas, las uvas pasas y algunas frutas como la granada (más abundante en la corteza blanquecina que se desecha entre grano y grano), los caquis, el membrillo o la manzana. Confieren el sabor amargo de estos productos; más intenso en el café negro o en el té reposado.

Si se toman suplementos de hierro para superar una anemia ferropénica, conviene ser cuidadoso en el consumo de estos alimentos. No obstante, diversas estrategias dietéticas aumentan la absorción del hierro de los vegetales o los medicamentos. Una opción es mezclarlos con zumo de naranja o kiwi, con mayor contenido de vitamina C.

Como contrapartida, los taninos se investigan en estos últimos tiempos debido a sus beneficiosas propiedades astringentes y antiinflamatorias. Se ha comprobado que son capaces de desinflamar la mucosa del tracto intestinal y resultan eficaces en el tratamiento de la diarrea. Estas acciones se completan con una demostrada propiedad antioxidante, un aspecto positivo en la prevención de enfermedades degenerativas y vasculares.

Otro de los productos habituales en la cocina, el huevo, contiene una antivitamina, la avidina, que se une a las moléculas de biotina (vitamina B8) e impide su absorción. El calor inactiva la avidina, por lo que el huevo cocinado (en tortilla, revuelto, frito o cocido) carece de este efecto.

EFECTO ANTINUTRITIVO DE LOS MEDICAMENTOS

Uno de los resultados secundarios de la toma de medicamentos es su interacción con algunos nutrientes. Los anticonceptivos merman la utilización orgánica del ácido fólico y la vitamina B12. Antibióticos como las tetraciclinas se unen a los minerales, el calcio, el hierro y el magnesio. Por ello, no se han de tomar estos fármacos con leche u otros productos lácteos. Esta combinación reduce la eficacia del efecto antibiótico y la absorción de estos nutrientes. También el uso continuo de laxantes puede alterar el estado nutricional de vitaminas liposolubles.

El alcohol es otra sustancia que impide la absorción de determinadas vitaminas. Así se constata al analizar el estado nutricional de personas con problemas de dependencia. Su abuso desajusta el estado nutricional de vitaminas del grupo B, como la B1 y B6, y de las vitaminas liposolubles A y D. La deficiencia mantenida se asocia con trastornos neurológicos y con la dificultad de la vista para adaptarse a la oscuridad.


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