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¿Mito o realidad? La conexión entre lo que comemos y nuestros estados de ánimo
Probablemente ha escuchado que el chocolate nos evoca sentimientos de amor, que el pescado nos hace más inteligentes y que el café mejora nuestro rendimiento mental. Pues un estudio ha demostrado que algunas de estas relaciones pueden ser reales. Conozca cuáles son ciertas y cuáles no
Si, según como dicen, somos lo que comemos entonces es ciertamente lógico que los alimentos pueden influir en el estado de ánimo y el poder del cerebro.
Por ejemplo, quizás ha escuchado que tomar un vaso de leche antes de dormir nos ayuda a conciliar más rápido el sueño, o que no debemos darle muchas golosinas a los niños porque los vuelven más hiperactivos. Pero, ¿estamos seguros de que estos alimentos nos originan esas sensaciones?
Un artículo publicado en el periódico estadounidense “Los Angeles Times” ha recogido información acerca de la influencia existente entre lo que comemos y nuestros estados de ánimo. Para ello ha entrevistado a una serie de profesionales en el rubro para desmentir o afirmar nuestras creencias. Siga leyendo y entérese si estuvo en lo cierto o no.
EL AZÚCAR HACE QUE LOS NIÑOS SE VUELVAN HIPERACTIVOS
Hemos escuchado durante años que no debemos darles mucho azúcar a los niños pues los vuelve más inquietos e hiperactivos. Por eso, es muy probable que en su niñez, sus padres no le permitieran comer muchos dulces en las fiestas de cumpleaños o en Halloween.
Pero, según Robin Kanarek, quien dirige el laboratorio de nutrición y comportamiento de la Universidad Tufts, la verdad es que los chicos se comportan así no por las golosinas, sino por la agitación y la emoción propias de este tipo de celebraciones.
Ella, cita un análisis publicado en el Diario de la Asociación Médica Americana, el cual examinó el efecto del azúcar en el comportamiento de los niños. Los investigadores recogieron información de 16 estudios publicados en los que ni los niños ni los adultos observadores sabían quiénes recibían azúcar real y cuáles edulcorante artificial. El sorprendente resultado fue que el azúcar no tenía nada que ver acerca de cómo se comportaban los niños. Así que este mito es falso.
EL CAFÉ MEJORA LA ENERGÍA Y EL RENDIMIENTO MENTAL
Verdadero. Esta afirmación ha sido apoyada en numerosos estudios que han demostrado que la cafeína mejora el enfoque, la atención, el estado de ánimo y la energía, dice el psiquiatra Joseph Hibbeln, jefe de la Sección de Nutrición de Neurociencias del Instituto Nacional de Abuso del Alcohol y Alcoholismo. “La cafeína crea una asociación más perfecta de las ideas”.
LOS CARBOHIDRATOS NOS HACEN SENTIR MÁS TRANQUILOS Y FELICES
Falso. Algunos expertos en nutrición siguen perpetuando la teoría obsoleta que una merienda alta en carbohidratos eleva nuestro ánimo. ¿En qué se basan para afirmar esto? Según ellos los carbohidratos impulsan la producción de serotonina, haciéndonos sentir tranquilos y relajados. El problema es que muchas cosas suceden durante la digestión. Por ejemplo, si usted consume cualquier proteína dentro de las 12 horas en las que ha ingerido algún carbohidrato, esta bloqueará la absorción de la serotonina y no tendrá ningún efecto sobre su estado de ánimo, indica John Fernstrom, profesor en psiquiatría y farmacología de la Universidad de Pittsburgh.
Es decir, que para aprovechar todos los beneficios de estas moléculas orgánicas, usted tendría que comer una rebanada de tocino a las 8 de la mañana y alimentarse todo el día con carbohidratos para que a las 8 de la noche pueda tener un poco más de energía.
Irónicamente, una investigación sugiere que algunas proteínas – como la de los huevos – puede tener un efecto mayor en nuestro estado de ánimo, que la que nos proporcionan los carbohidratos, finaliza Fernstrom.
EL AZÚCAR AYUDA A DISMUNIR EL DOLOR
Quizás sea cierto. Diversos estudios han demostrado que el azúcar ayuda a aliviar el dolor en los infantes. Es por ello que las enfermeras les dan a los recién nacidos un vaso de agua con azúcar antes de aplicarles una inyección y los rabinos le dan vino dulce a los bebés antes de la circuncisión. Un análisis publicado este año en la revista “Archives of Disease in Childhood” encontró que tan solo hacía falta una pequeña dosis de azúcar para aliviar el dolor causado por las vacunas en los bebés de hasta 12 meses.
Sin embargo, un estudio publicado en setiembre en la revista “The Lancet” pone en duda esta creencia generalizada. Los científicos británicos llegaron a la conclusión de que el azúcar sólo inhibe la capacidad de los bebés para registrar el dolor en sus expresiones faciales. La actividad cerebral de los recién nacidos cuando recibían algún pinchazo en realidad era la misma que si se les daba algún agua dulce o esterilizada.
EL CHOCOLATE PROVOCA BUENOS SENTIMIENTOS
Falso. A pesar de lo que muchos afirmen, en realidad el chocolate no ayuda a impulsar nuestro ánimo. Todo está en la cabeza, y eso está bien, afirma Marcia Pelchat, una investigadora alimentaria del Monell Chemical Senses Center de Filadelfia, quien ha estado investigando la relación entre el chocolate y el estado de ánimo durante casi 20 años.
El chocolate contiene muchos componentes con el potencial de mejorar el estado de ánimo, pero el efecto químico de cada uno de ellos es pequeño. “El cacao tiene bajos niveles de estimulantes, que incluso pueden encontrarse en mayor cantidad en otros productos. El contenido de cafeína es muy bajo, por lo que es mejor tomarse un café. El azúcar puede dar una elevación temporal, pero es sutil. Y la feniletilamina, un compuesto que se supone nos hace sentir enamorados también es baja”, dice la doctora.
De igual manera, sugiere que “el chocolate es más un fenómeno cultural que uno físico” y que probablemente nos ayude a sentirnos mejores debido a que esta golosina es realmente sabrosa.
COMER PAVO DA SUEÑO
Es probable que haya escuchado que los alimentos ricos en triptófano – un aminoácido abundante en el pavo y la leche – nos provoca dormir debido a que tiene un efecto calmante sobre el cerebro. Sin embargo, cada molécula de triptófano tiene que competir con muchos otros aminoácidos para ingresar en el cerebro, dice Elizabeth Somer, la especialista en dietas y autora del libro “Coma su camino a la felicidad”.
Por ello, es falso afirmar que este tipo de comida lo haga sentir más soñoliento. Quizás se sienta así luego de ingerir pavo, el alimento estrella en las cenas navideñas, pero lo más probable es que se deba a la combinación de alcohol, chocolate y demás alimentos pesados con los que se suele acompañar este plato.
EL OMEGA 3 AYUDA A NO DEPRIMIRNOS
Cierto. El psiquiatra Hibblen ha pasado dos décadas estudiando los efectos que tienen los ácidos grasos del omega 3 sobre la depresión y otros trastornos anímicos. La evidencia apunta a que comer pescados ayuda de manera notoria.
“Estos alimentos son tan eficaces como los antidepresivos en el tratamiento de las personas con depresión clínica”, dice Hibbeln. De hecho, la American Psychiatric Association recomienda a las personas que sufren de este mal tomar diariamente un suplemento de omega 3.
Para las personas con depresión clínica, la dosis recomendada es de tres porciones de 6 onzas de salmón, atún, arenque o sardina cada semana. Los mejillones y las truchas también son buenos, pero en menor medida. Si usted no puede consumir estos pescados diariamente, lo más recomendable es que aceite de pescado puro, pues contienen DHA y EPA.
Por el contrario, comer alimentos que inhiben el omega 3 puede hacer que la gente se sienta peor. Estos incluyen el alcohol y alimentos con alto contenido en ácidos grasos omega 6, como el maíz, y aceites vegetales de soya, así como las grasas saturadas en los alimentos procesados. El aceite de oliva y la mantequilla, se consideran neutrales.
LUEGO DEL ALMUERZO NOS SENTIMOS MÁS DECAÍDOS
La gente a menudo culpa a su almuerzo de hacerlos sentir aletargado por la tarde. Sin embargo, es muy probable que su rendimiento disminuya debido a su ritmo cardiaco y no tanto a su dieta, explica Kanarek. Un pequeño refrigerio a las 3 p.m. puede ayudarlo a usted a seguir, pero es mejor evitar los carbohidratos simples y azúcares; Kanarek recomienda una manzana y algo de queso.
SI SE SIENTE ALGO IRRITABLE, MEJOR BEBA AGUA
Verdadero. Uno de los primeros signos de deshidratación es la fatiga, la acompaña a la depresión, dice Somer. Así que mejor tome varios vasos de agua y se sentirá mejor.
Kristen D’Anci, un investigador especializado en nutrición y comportamiento de Tufts, encontró que incluso niveles bajos de deshidratación tienen un efecto negativo sobre el estado de ánimo. “No tomar suficiente agua hace que la gente se siente irritable, tenga menos energía y, a menudo presentar leves dolores de cabeza”, dice.
Ella y sus colegas recomiendan a las personas beber dos litros de líquidos al día – o más para aquellos que realizan ejercicios vigorosos o que viven en climas cálidos. El agua es buena, pero también lo son casi todos las bebidas y refrescos. Obviamente el alcohol no cuenta.
elcomercio.pe
Psicologia – Psiquiatria
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