.

Los ácidos grasos omega 3 reducen la inflamación en pacientes con artritis reumatoide, según expertos

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

Los ácidos grasos omega 3, presentes en todos los pescados, sobre todo el salmón, la sardina y el bacalao, reducen la inflamación en pacientes con artritis reumatoide, según han destacado expertos reunidos recientemente en Málaga, en el marco del XXXVII Congreso de la Sociedad Española de Reumatología.

“Diversos estudios aportan evidencias sobre la mejoría sintomática del aceite de pescado en la artritis reumatoide establecida, con una relación dosis-respuesta y unos efectos beneficiosos que generalmente no aparecen hasta los 2 ó 3 meses después de iniciar la toma del suplemento”, ha indicado la especialista de la Unidad de Investigación de la Sociedad Española de Reumatología, María Jesús García de Yébenes.

En concreto, los ácidos grasos omega 3 ejercen su efecto antiinflamatorio por diferentes mecanismos como la disminución de la síntesis de eicosanoides proinflamatorios, la producción de mediadores de antiinflamatorios (resolvinas), la alteración de la quimiotaxis de leucocitos o la señalización intracelular y de los factores de transcripción.

“Se piensa que el cambio en la composición lipídica de la membrana tiene efectos en la función de las células inmunitarias y en el proceso inflamatorio por diferentes mecanismos: presentación del antígeno, actividad de los linfocitos T y síntesis de mediadores inflamatorios”, ha detallado esta experta.

DIETAS POBRES EN OMEGA 3

Los ácidos grasos omega 3 se denominan esenciales porque no pueden ser sintetizados por el organismo y, por tanto, deben ser ingeridos en la dieta. Sin embargo, las dietas de los países occidentales generalmente son abundantes en ácidos grasos omega 6 y pobres en omega 3.

En este sentido, dicha investigadora ha recordado que es “importante” que exista un equilibrio en el consumo de ambos tipo de ácidos grasos, ya que un exceso de cualquiera de ellos afecta al otro, reduciendo su incorporación a los tejidos y alterando sus efectos biológicos debido a la competencia de ambas familias de ácidos grasos por las mismas rutas metabólicas.

Aparte del aceite de pescado, estos ácidos grasos se encuentran también en todos los pescados, en el aceite de lino y en las nueces. Sin embargo, la experta sostiene que “a pesar de esta diversidad de fuentes dietéticas de ácidos grasos omega 3 para conseguir el efecto antiinflamatorio es preciso recurrir al aceite de pescado, ya que su concentración en los nutrientes vegetales es escasa”.

europapress.es

.

Comer por placer

Written by nutricion on April 11th, 2011 in Nutricion.

.

Comer por placer

Comer es un placer saludable, salvo cuando se busca el gozo con la comida en compensación a emociones negativas, como la tristeza o la ansiedad

Algunas personas sienten añoranza por los placeres de una buena mesa o por un alimento cuyo consumo les evoca sensaciones gratificantes, buenos recuerdos o momentos inolvidables de tranquilidad y confort. Cuando se desea tener un detalle con alguien querido, la invitación a una comida especial, el regalo de un alimento o la receta preferida se recibe con tremenda gratitud, al apreciarse un gran valor emocional. Comer bien y lo que gusta a cada uno proporciona uno de los mayores placeres, pero el objetivo que se ha de perseguir es que el placer y el cuidado de la salud vayan de la mano. Un alto porcentaje de personas buscan el primero como un modo de compensar emociones negativas, ya sea la soledad, la tristeza, la culpa o la ansiedad.

La comida y las emociones

El psicólogo Ricardo Ros insiste en que es fundamental diferenciar entre los deseos y el mundo real. Según Ros, cuando una persona no es capaz de distinguir entre sus deseos y sus necesidades de alimentación, se entra en un mundo de fantasías que puede favorecer una alimentación poco sana. El aprendizaje familiar desempeña un papel muy importante en el uso y función de la comida como anestésico de las emociones. Así lo plasma en un documento científico la nutricionista mexicana Yolanda Vélez de León. La especialista recuerda que una serie de mensajes o asociaciones relacionados con la comida en el núcleo familiar empujan a comer de la manera que se hace porque así se ha aprendido. También porque el consumo de determinados alimentos genera un gran placer, tanto por el gusto propio de la receta como por el vínculo de la preparación con emociones positivas. Estos mensajes o asociaciones emocionales los resume en los siguientes puntos:

  • Tranquilizar y confortar con alimentos: después de un dolor físico, de una situación traumática, de un desengaño…
  • Premiar una conducta, un comportamiento o la consecución de algo: dejar comer cierto alimento como premio.
  • Castigo: no dar un determinado alimento como castigo por haber hecho algo.
  • Chantajear o inducir culpa: en relación a algún alimento que la persona no quiere comer (“si no lo comes no aprecias mi trabajo”, “con el hambre que hay en el mundo…”).
  • Como prueba de amor: se expresa de una manera sentimental, como es la preocupación de los padres por la alimentación de su hijo, o con algo material que se entrega a la persona querida, como un alimento que se regala (bombones, chocolates, etc.).
  • Alentar el hecho de comer de más: con mensajes tales como “los niños gorditos son más sanos” o “te vas a hacer más grande y fuerte”.
  • Esconder las características de una persona: “si comes bien, eres un buen niño”.

Saciedad vinculada al placer

Ante tales certezas, se puede concluir que no solo se come por hambre y por necesidad biológica, sino que comer es un placer y hay que vivirlo de manera consciente y con disfrute en cada momento. Es más, la expresión “saciedad hedónica” representa cómo el placer y el gusto por los alimentos influyen en el grado de satisfacción y hartazgo de una comida, más incluso que las características bromatológicas y culinarias del propio alimento. De igual modo, otros factores como la cultura, la gastronomía y lo aprendido intervienen en la sensación de saciedad.

Cuando la persona come el alimento que más le gusta y desea, se sacia antes que cuando ingiere “lo que debe”. Se ha demostrado que ante una oferta variada de alimentos compuesta por un pastel delicioso y alternativas más sanas, como una macedonia de frutas, optar por esta última porque tiene menos calorías no proporciona saciedad a la persona, quien además no deja de pensar en el pastel. En efecto, a menudo se come también la porción de pastel preferido, de modo que se ingieren más calorías que si se hubiera atendido desde el principio el deseo de comer lo que más gusta. Comer en pequeñas porciones, saborear y apreciar con gusto cada bocado, además de asociarse como un valor emocional enorme, proporciona una mayor sensación de saciedad.

Una vez más y desde una perspectiva diferente, se llega a la conclusión de lo importante que es disfrutar del placer que proporciona la comida, siempre sin perder de vista el hecho de comer con sentido y con mesura. Está de sobra documentado que seguir una dieta estricta o privar de un alimento en particular aumenta el ansia y el deseo continuo por la comida.

PLACER AL VER EL ALIMENTO PREFERIDO

Un experimento dirigido por el doctor Brian Wansink, reputado experto en marketing nutricional y psicología del comportamiento, sirvió para evaluar el consumo de bombones de chocolate de acuerdo a su ubicación: en un lugar visible y conveniente o en un sitio cercano desde el cual no se veía el contenido. Los autores probaron que las participantes (todas ellas mujeres) comieron con gusto y a placer una media de 5,6 bombones más al día cuando estos se colocaron en sus escritorios y a la vista, que cuando tenían que desplazarse a por ellos.

La visibilidad de los alimentos que se consumen por capricho acentúa el deseo de comerlos, al sentir placer tras hacerlo, y provoca un mayor consumo. El placer por comer y la influencia en las elecciones alimentarias de los sentidos (la vista, el olfato, el gusto, el tacto) y el entorno son condiciones que afectan al comportamiento alimentario y están bien documentadas por expertos como el doctor Wansink.

consumer.es

Herbalife en México: Controla tu peso sanamente

La dieta mediterránea y el síndrome metabólico

Written by nutricion on March 14th, 2011 in Nutricion.

.

La dieta mediterránea y el síndrome metabólico

Una dieta rica en ácidos grasos monoinsaturados, frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa, junto con pescado, aves, frutos secos, legumbres, y un bajo consumo de carnes rojas – también conocida como la dieta mediterránea – se asocia con una prevalencia más baja y más lenta en la progresión del síndrome metabólico, según los resultados de un nuevo meta-análisis .

Además, la adhesión a la dieta mediterránea tiene efectos favorables sobre los componentes individuales del síndrome metabólico, incluyendo la circunferencia de la cintura, las lipoproteínas de alta densidad (HDL), colesterol y triglicéridos, la presión arterial y el metabolismo de la glucosa, según los investigadores del informe.

“Estos resultados son de considerable importancia para la salud pública, ya que este patrón de dieta puede ser fácilmente adoptado por todos los grupos de población, diversas culturas y rentable y puede servir para la prevención primaria y secundaria del síndrome metabólico y sus componentes individuales”, escribe Christina- María Kastorini (Harokopio Universidad de Atenas, Grecia) y sus colegas el 15 de marzo de 2011 en la edision del Journal of the American College of Cardiology .

Los resultados proceden de un meta-análisis de 35 ensayos clínicos, dos estudios prospectivos y 13 estudios transversales e incluyen datos de más de 500 000 participantes en el estudio. Entre los ensayos clínicos y estudios prospectivos, la adherencia a la dieta mediterránea fue “muy protectora”, según el informe de los investigadores, con los sujetos adheridos a la dieta tiene un riesgo menor al 31% de desarrollar síndrome metabólico.

Dos de los cuatro estudios transversales que contempla la relación entre el síndrome metabólico y la dieta mediterránea encontró que la adherencia a la dieta se asoció con efectos beneficiosos sobre el síndrome metabólico, pero cuando se combinaron todos los estudios, el efecto protector de la dieta no alcanzó un significado estadístico.

Los datos de los ensayos clínicos también mostraron efectos positivos de la dieta sobre los componentes individuales del síndrome metabólico. En general, la adherencia a la dieta en los 35 ensayos clínicos se asoció con una reducción de 42 cm de circunferencia de la cintura, un aumento 1.17-mg/dL en el colesterol HDL, una disminución 6.14-mg/dL en los niveles de triglicéridos, un 2,35 mm de Hg y la reducción de 1,58 mm de Hg en la presión arterial sistólica y diastólica, respectivamente, y una reducción 3.89-mg/dL en los niveles de glucosa.

“Los resultados del presente meta-análisis de añadir a los conocimientos actuales, porque indican que la adhesión a la dieta mediterránea tiene un efecto positivo sobre la salud humana a través de diferentes maneras”, concluyen Kastorini y sus colegas. “La dieta mediterránea tiene un efecto beneficioso sobre la obesidad abdominal, niveles de lípidos, el metabolismo de la glucosa y los niveles de presión arterial-, todos los componentes del síndrome metabólico, que también son factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina y la diabetes. ”

Autor:

Michael O’Riordan

revistainfotigre.com.ar

.

6 alimentos que no comes pero deberías comer

Written by nutricion on February 12th, 2011 in Nutricion.


.
6 alimentos que no comes pero deberías comer

Desde la sandía hasta el repollo morado, averigua por qué estos alimentos deben formar parte de tu dieta.

Algunos alimentos han sido las estrellas de la salud para los expertos en nutrición, considerados como alimentos estupendos. Seguramente los conoces. Por ejemplo, sabemos que la zanahoria es buena para la visión y que la naranja, por su vitamina C, previene la gripa. Sin embargo, a menudo estas listas prescinden de algunas ‘gemas’ nutricionales, alimentos que han sido subestimados y no reciben la atención que merecen.

La clasificación de los mejores alimentos que elegimos para comer no siempre es fácil. Para algunos puede ser desalentador tener que reemplazar una papa por un tallo de apio. Adicionalmente, se tiende a sobrevalorar alimentos como las ensaladas, que puede ser horrores para la salud si no se saben preparar sanamente (imagínate un bowl con lechugas y pepino, con un aderezo de mayonesa, acompañada con jamón serrano en cantidades alarmantes y muchos crutones dorados en mantequilla… sólo cuenta las calorías y el colesterol).

Por eso aquí te nombramos seis alimentos que, aunque no suelen considerarse como potencias nutricionales, definitivamente pueden mejorar tu dieta. Cuando llegues a saber y comprender más acerca de las bondades nutricionales de los alimentos en general, podrás tomar decisiones más informadas que afecten positivamente tu salud, peso y en algunos casos la economía.

Criterios para los mejores alimentos

Los siguientes son alimentos familiares, ampliamente disponibles y asequibles, ricos en nutrientes, y lo más importante (y sorprendente) un gran sabor. Después de todo, ¿Qué tan bueno puede ser un alimento si no se puede preparar con el una delicia culinaria?

1. Los frijoles y las lentejas
No lo dudes. Los frijoles y las lentejas son algunos de los víveres más solicitados en los supermercados. Los fríjoles pueden considerarse como superestrellas de la nutrición, puesto que son ricos en proteínas, fibra, carbohidratos complejos, hierro, magnesio, potasio y zinc.

Bonnie Taub-Dix, Consultora en nutrición en Nueva York recomienda elegir, sobre muchos alimentos que dicen ser tan saludables como los frijoles y las lentejas, estos dos últimos. Por otra parte, constituyen un ahorro. No elijas los fríjoles enlatados, puesto que además de ser más costosos, contienen más sodio. Compra el frijol de bolsa y déjalo remojando durante la noche. Reducirás el nivel de sodio en aproximadamente un 40%.

Por otra parte, Elisa Zied, médica nutricionista, autora de Nutrition at your Fingertips, afirma que ‘comer una dieta rica en legumbres puede ayudar a promover la pérdida de peso y se ha demostrado que ayuda a reducir el LDL (colesterol malo) y a su vez aumentar el HDL (colesterol bueno).

Usa estas ‘pepitas de oro’ en sopas, guisos, ensaladas, o prepara un puré de vegetales y fríjoles y añade tu condimento favorito. Sabemos que estás pensando en una bandeja paisa. Prepárala pero trata de prescindir del chicharrón.

2. Sandía
La sandía es la fruta favorita de todos durante el verano o en climas cálidos. Sin embargo, más de una adicta a las dietas la rechaza por su dulce natural, pensando que es un alimento alto en azúcar.

Elizabeth Ward, médica nutricionista, autora de Expect the Best, sostiene que la sandía debe ser un elemento básico en la dieta de todos. ‘No sólo es divertida de comer, además de ser deliciosamente dulce y jugosa, sino que también es baja en calorías y está llena de vitaminas A, C, potasio y licopeno. Debido a que contiene tanta agua, ayuda a satisfacer la necesidad de líquidos del organismo’.

Un bono de la sandia: como su cáscara es tan gruesa, mantiene cualquier pesticida lejos de la fruta. No tendrás que preocuparte como con las fresas o el tomate.
Una receta chic: Deja la patilla en el congelador durante una hora. Después saca bolitas con una cuchara pequeña redonda y sírvela en copas. Ponle unas hojitas de menta o yerbabuena en la parte de arriba y ¡a refrescar a tus comensales!

3. Camotes
Los camotes o papas dulces son a menudo considerados como altos en calorías y carbohidratos porque son naturalmente dulces. No dejes que esto te engañe.

La vocera de la Asociación Dietética Americana, Heather Mangieri, médica nutricionista afirma que las ‘Papas dulces son nutritivas y unos de los mejores tubérculos que se pueden comer. No sólo son una gran fuente de betacaroteno, vitamina C, fibra y potasio, sino que este subestimado alimento es tan versátil que se puede disfrutar con muy pocas calorías’. Te sugerimos ponerlas al horno a fuego leve con una pizca de canela, compota de manzana o piña.

4. Repollo Morado
Christine Gerbstadt MD, médica y dietista registrada, vota por el repollo morado. ‘Es una gran fuente de fibra, vitaminas A, D y K, ácido fólico, y varios minerales, y una taza sólo aporta 22 calorías’, afirma Gerbstadt. ‘Además, por ser rica en antioxidantes, las enzimas de esta verdura pueden aumentar la lucha contra el cáncer’.

Puedes comerlo crudo, cocido (pruébalo en chucrut), dulce o salado, y añádelo a sopas, ensaladas, guisos, sándwiches y hamburguesas. Es una verdura completamente versátil. Añade repollo morado a tus comidas así como más color y nutrición.

5. Los tomates en conserva
Asados al fuego o cortados en cubitos, los tomates enlatados son un elemento básico de la cocina (y además no tienes que pelarlos o lavarlos, vienen listos para servir). Según Chris Rosenbloom, PhD, profesor de la Universidad Estatal de Georgia ‘la mayoría de personas piensa que siempre lo fresco es lo mejor. Sin embargo, al cocinar los tomates se libera el licopeno, elemento clave para prevenir y combatir enfermedades’.

Un estudio de 2009del Journal of Clinical Oncology comprobó que una dieta rica en tomate puede ayudar a prevenir el cáncer de próstata y que el licopeno, un fuerte antioxidante, también puede ayudar a prevenir otros tipos de cáncer.

Conserva siempre en tu despensa tomates en conserva para hacer pizzas, salsas para espagueti, sopas, guisos, estofados, verduras, y en fin, hasta para comerlos solos. O en dado caso, úsalos para ese Bloody Mary que te va a quitar la resaca del día anterior. Un coctel que es una excelente fuente de vitamina C y potasio.

6. Yogur natural, cremoso y sin grasa
Hay muchos yogures en el mercado, elige el natural descremado.
Todos los yogures son excelentes fuentes de calcio, potasio, proteína, zinc y vitaminas B6 y B12. Lo que distingue este tipo de yogurt es que es más grueso (la textura es cremosa debido a que el suero líquido se filtra hacia fuera), pero no contiene grasa. Además, contiene cultivos probióticos, es más bajo en lactosa y tiene el doble de contenido de proteínas que los yogures normales.

Evita las calorías extra de azúcar que se encuentran en la mayoría de los yogures, endúlzalo con stevia y úsalo como un postre ideal para controlar tu peso, puesto que te mantiene satisfecha por más tiempo. También puedes agregarle tu fruta preferida o tu cereal favorito de grano entero.

revistafucsia.com
.

.

Sugieren evitar ciertos alimentos para combatir migrañas

Según afirmaron médicos y expertos, existen ciertos alimentos que pueden intensificar ese trastorno. Los pacientes que lo padezcan deben seguir un plan alimenticio determinado.

Según un estudio del Grupo de Trabajo de Cefaleas de la Sociedad Neurológica Argentina (SNA), las personas que sean susceptibles a sufrir migrañas deben concretar las cuatro comidas diarias establecidas y evitar ciertos alimentos que causan el trastorno.

Al mismo tiempo, el informe añadió que los pacientes que sufren de dolor de cabeza deben seguir un plan alimenticio, ya que una dieta saludable igualmente puede contener sustancias capaces de desencadenar migrañas.

“Los malos hábitos alimenticios como el ayuno pueden desatar una crisis migrañosa que durante el día dificultará las tareas, incluso llegar a anularlas deteriorando la calidad de vida” afirmó el neurólogo Pablo Schubaroff, integrante de la SNA.

En ese sentido, precisó que “el ayuno es aludido por el 40% de las personas como causante de dolor de cabeza y un 20% reconoce a un factor alimentario como disparador del dolor de cabeza”.

Por su parte, el profesional señaló que para las personas con dolores de cabeza frecuente “es recomendable que dentro de los lácteos elijan quesos descremados o enteros que sean blandos o untables, la leche fluida o en polvo y evitar los quesos duros, el yoghurt y la leche chocolatada”.

Schubaroff insistió que “es importante que quienes sufren migrañas cumplan las cuatro comidas diarias y si se incluye carnes, evitar los embutidos y congelados”.

En cuanto a los vegetales y frutas, recomendó “evitar el tomate, la espinaca, la acelga, la banana, los cítricos, el kiwi y la frutilla y optar por zapallitos, lechuga, berenjena, coliflor, papa y ahora en el verano aprovechar la época de durazno, damascos, ciruelas, ananá, sandía y melón”.

“Las bebidas alcohólicas pueden actuar como desencadenante de grandes crisis migrañosas, tanto inmediatas por consumo abusivo o al día siguiente de la ingesta, bajo lo que se conoce como resaca”, apuntó Schubaroff.

Por eso, consideró que “hay que evitar consumir ciertos alimentos cuando se sufre de dolor de cabeza y seguir un plan sano, de acuerdo con las indicaciones médicas según la asiduidad de las migrañas”.

notio.com.ar

http://www.neurologia7.com/

.

El azúcar eleva el riesgo de enfermedad cardíaca

Written by nutricion on January 13th, 2011 in Nutricion.

.

El azúcar eleva el riesgo de enfermedad cardíaca

Una lata de refrescos contiene cerca de 10 cucharaditas de azúcar

Madrid.- Un consumo elevado de azúcares añadidos en la adolescencia podría elevar el riesgo cardiaco en la vida adulta, según un estudio de la Universidad de Emory (EE.UU.) publicado en la revista Circulation. Los adolescentes que consumen cantidades elevadas de edulcorantes calóricos en bebidas y alimentos son más propensos a tener perfiles pobres de colesterol y triglicéridos que pueden conducir a una enfermedad cardiaca en años posteriores de la vida.

El estudio muestra además que los jóvenes con sobrepeso u obesidad con niveles más elevados de consumo de azúcar añadida tenían mayores signos de resistencia a la insulina, a menudo un precursor de la diabetes.

El trabajo es el primero en evaluar la asociación de los azúcares añadidos y los indicadores de riesgo de enfermedad cardiaca en adolescentes. Los resultados muestran que el 21,4% de la energía total de los estudiados (2.157 individuos entre 12 y 18 años) procedía de esta fuente y que aquellos que consumían niveles más elevados tenían menores niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL), el colesterol bueno, y mayores de triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol malo.

eluniversal.com

.

.

La mayoría de niños pequeños consumen cafeína todos los días

Un estudio sugiere que gran parte proviene de los refrescos y que podría mantenerlos despiertos

JUEVES, 16 de diciembre (HealthDay News/HolaDoctor) — Un nuevo estudio de EE. UU. encuentra que 75 por ciento de los niños consume cafeína a diario, sobre todo en refrescos. Y mientras más cafeína consumían, menos dormían.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Nebraska encuestaron a los padres de más de 200 niños de cinco a doce años de edad, durante consultas de rutinas en una clínica pediátrica. Se preguntó a los padres sobre los tipos y cantidades de refrigerios que sus hijos consumían cada día.

Los niños entre los ocho y doce años tomaban en promedio 109 miligramos de cafeína al día, el equivalente a tres latas de doce onzas de refresco. Aunque los niños más pequeños consumían menos cafeína, algunos de hasta cinco años tomaban el equivalente de una lata de refresco al día.

Si bien la cafeína se asoció con problemas del sueño, no se relacionó con mojar la cama, según el estudio que aparece en la Journal of Pediatrics.

“Al contrario de lo que se cree popularmente, los niños no eran más propensos a orinarse en la cama si consumían cafeína, a pesar de que es un diurético”, escribió en un comunicado de prensa de la revista el coautor del estudio Shelby Evans.

“Los padres deben tener en cuenta la influencia potencialmente negativa de la cafeína sobre la calidad del sueño y el funcionamiento cotidiano de los niños”, comentó en el comunicado de prensa el autor del estudio, el Dr. William Warzak.

Él y colegas sugirieron que los pediatras deben educar a los padres sobre los efectos potencialmente nocivos de la cafeína en los niños, y preguntar sobre el consumo de cafeína de sus pacientes.

healthfinder.gov

http://pediatria-7.blogspot.com/

.



Site Navigation